Mientras la ciudad seguía paso a paso el caso del brutal asesinato de Rosa Elvira Cely, un nuevo hecho ocurría. El jueves pasado, una joven de 23 años fue violada y golpeada en la calle séptima con carrera 13, pasadas las 10:00 a.m. Según el reporte de la Secretaría de Salud, la mujer fue trasladada al Hospital Materno Infantil, donde un equipo de psiquiatras le practicó los exámenes respectivos. Nadie protestó.

Su drama se suma a la larga lista de agresiones sexuales que ocurren en la ciudad y que terminan reducidas a meras estadísticas.

A diferencia del caso de Rosa Cely, la mayoría de maltratos de este tipo en la capital quedan ocultos. Así lo confirman las cifras de Medicina Legal: entre enero y abril de este año se han registrado 1.052 casos de violencia sexual contra la mujer.

Para Silvana Palomino, subsecretaria de Mujer, Género y Diversidad Sexual de la Secretaría de Planeación, es esencial “revisar el trabajo que se está haciendo desde la Alcaldía, porque hasta el momento no es suficiente. Desde 2004 se inició la política de equidad de género en el Distrito, pero hay mucho camino por recorrer, por eso es tan significativa la Secretaría de la Mujer".

A esa misma conclusión llegaron los 33 concejales de Bogotá que dieron voto positivo a la creación de la Secretaría de la Mujer el sábado. El proyecto busca unificar los sectores institucionales que trabajan por la mujer y velar porque se cumplan sus derechos. Con un presupuesto inicial de cerca de $20 mil millones, una de sus prioridades será combatir cualquier tipo de maltrato contra las bogotanas. ¿Qué tan efectiva puede ser la nueva entidad en esta tarea?

Para el concejal Ómar Mejía Báez, del Partido Conservador y uno de los dos cabildantes que votaron en contra de la creación de la Secretaría, “ésta no es necesaria debido a que varias dependencias ya cumplen la tarea de reivindicar los derechos de la mujer. Además, no se sabe de dónde va a salir el presupuesto”. Lo mismo señala el concejal Javier Palacio, del Partido de la U: “esta nueva secretaría hubiera funcionado más como una entidad adscrita a la Secretaría de Integración Social, porque se le podría asignar mayor presupuesto”.

Por ahora, el Distrito tiene seis meses para poner en marcha la nueva entidad. Los retos no serán pocos. Este año, 56 mujeres han sido asesinadas y 12 de estos crímenes han estado asociados presuntamente a la violencia de pareja, según Medicina Legal.

Así resume Juanita Barreto, del Grupo Mujer y Sociedad de la Universidad Nacional, el desafío que tiene la administración: “Es importante que se asignen los presupuestos necesarios. Además, el tema de mujer debe preocupar a todas las secretarías. De lo contrario seguiremos en lo mismo y las propuestas del alcalde se podrían convertir un saludo a la bandera”.

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