El líder indígena Feliciano Valencia insiste en la desmilitarización de sus territorios.Las conversaciones formales entre el gobierno y los indígenas del sur del país arrancaron hoy jueves en Popayán con la esperanza de encontrar consensos entre las comunidades que han insistido, entre otras cosas, en el tema de la salida de todos los actores armados de sus poblaciones, exigencia que ha chocado con la decisión del Gobierno de no despejar ni un centímetro del territorio.

En entrevista con El Espectador, el líder del Concejo Regional Indígena del Cauca, Feliciano Valencia, habló de las expectativas de que se concreten los puntos de las tres comisiones: la de Derechos Humanos, conflicto armado y paz; la de tierras, territorios y autonomía; y la de asuntos sociales, es decir, salud, educación y proyectos productivos que signifiquen bienestar.

No obstante, el vocero de estas comunidades reconoció que hoy el contexto del debate es otro, porque el Gobierno anunció acercamientos con la guerrilla en búsqueda de la paz, asunto en el cual ellos reclaman participación.

 

¿Qué esperan de la jornada de hoy?

Lo más importante es concretar, definir mecanismos y presupuesto. Siempre pedimos que vinieran delegaciones con capacidad de decisión, entonces las expectativas son grandes y esperamos tener resultados positivos. Nos han dicho que para unos casos llegarán los ministros, como en el día de hoy, otros temas los trabajaremos con viceministros, otros con el resto de las instituciones, es decir, Planeación Nacional, Incoder y Dane.


¿Qué han hablado en materia de presupuesto para cumplir con las necesidades de la comunidad?

En términos económicos dependerá mucho del monto que cada propuesta vaya teniendo y también tiene que ver con la disponibilidad presupuestal del gobierno, pero la idea es que a cada programa le vayamos asignando de una vez recursos.


¿Cuál de las tres será su mesa?

Derechos humanos, conflicto armado y paz, porque ahí se va a discutir la desmilitarización, control territorial, gobernabilidad indígena y las garantías que necesitamos. Hay que decirlo, iniciamos una conversación en una situación muy complicada porque en sólo un mes en el norte del Cauca han asesinado 16 comuneros.


¿Las peticiones siguen siendo las mismas?

El panorama no es que haya cambiado mucho. Desmilitarización, control territorial por parte de nosotros, garantías para ese ejercicio y un fortalecimiento del gobierno indígena y nacional.

La dinámica es la misma, pero estamos pendientes porque si en dos meses no vemos resultados concretos las comunidades estarán tomando decisiones.


¿Cuál es la petición a propósito de los 16 asesinatos que menciona?

Vamos a pedir que se cree una comisión especial de investigación donde esté Procuraduría, Defensoría del Pueblo e incluso una unidad especial de la Fiscalía, porque desafortunadamente estos hechos se están dando en el punto donde es más alta la militarización y los retenes, entonces eso nos causa gran preocupación. Vamos a exigirle al gobierno que se adelanten las investigaciones.


Y en las dos otras mesas, ¿cuáles son las expectativas?

En el bloque social: Educación, salud, comunicaciones, acuerdos incumplidos, programas y proyectos de la gente, infraestructura, saneamiento básico, inversión y desarrollo. En tierra y territorio vamos a plantear todo lo que tiene que ver con saneamiento de resguardos, constitución de los mismos, legalización de cabildos, ampliación de resguardos, dotación de tierras, garantías para la gobernabilidad indígena, fortalecimiento institucional del gobierno indígena y todo lo que tiene que ver con el tema del bienestar. Es necesario precisar que serían entidades territoriales indígenas, que necesitamos una ley orgánica de ordenamiento territorial o en su defecto sólo necesitamos una ley marco que nos permita fortalecer los gobiernos autónomos.


¿Cambia en algo las cosas para ustedes el hecho de que el Presidente reconociera acercamientos con la guerrilla?

Sí, cambia el contexto político porque precisamente es uno de los puntos del movimiento indígena, pues todo lo que estamos haciendo por la desmilitarización, fortalecimiento del control territorial y autonomía es precisamente no para irnos en contra del Estado sino para fortalecer la misma institucionalidad y garantizar que las instituciones gubernamentales funcionen de manera coordinada con los gobiernos indígenas. Pobreza, bienestar, autonomía, garantías y derechos, tienen que ver con paz y lo que le dijimos al presidente es que el planeamiento en esas tres comisiones es nuestra propuesta de paz para presentarla al país.


Entonces ¿ustedes también piden tener un papel activo en una eventual negociación?

Sí claro, en el punto que hoy vamos a plantear en mi mesa es el tema de diálogos humanitarios regionales para detener la guerra y la confrontación armada y esto pasa porque el gobierno posibilite que los gobiernos indígenas puedan tener acercamientos con los grupos organizados al margen de la ley para discutir las estrategias de guerra que ellos han implementados en nuestros territorios. Ese uno de los puntos más fuertes que vamos a llevar a la discusión hoy, si se diera esa posibilidad para nosotros sería un avance muy grande.


¿Por qué creen que el presidente les abrirá un espacio en este sentido?

Cuando el gobierno anuncia esta iniciativa lo vemos con entusiasmo y esperanza porque se abre una posibilidad muy grande de que nosotros podamos abordarlo. Si el gobierno considera que debemos estar en el proceso de diálogo que es una de las expectativas que nosotros tenemos lo hacemos, que nos diga cuándo es el momento y cómo llegaríamos nosotros. En La María el Presidente recogió nuestra propuesta de paz e invitó al movimiento indígena para que lo acompañara en ese proceso. 

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