Presidente Juan Manuel Santos en la Casa de Nariño.“Hay momentos en la historia en que un gobernante debe decidir si se arriesga a emprender caminos nuevos para resolver los problemas fundamentales de su nación. Éste es uno de esos momentos. Sin duda hay riesgos, pero creo que la historia sería mucho más severa con todos nosotros si no aprovechamos la oportunidad que hoy se nos presenta. En todo caso, la responsabilidad de esta decisión recaerá sobre mis hombros y sobre los de nadie más”, dijo el presidente Juan Manuel Santos al oficializar los acercamientos que mantiene con la cúpula de las Farc para poner fin al conflicto armado. 

El jefe de Estado hizo un balance positivo de los primeros acercamientos con el grupo guerrillero y se comprometió a no repetir "los errores" cometidos en anteriores intentos de buscar la paz. Sin embargo, advirtió que este proceso de paz no será nada fácil, por lo que pidió el compromiso de todos los colombianos para sacar adelante esta iniciativa.

“Hemos trabajado con seriedad, y debo reconocer que las Farc también. Todo lo que hasta ahora se ha acordado, se ha respetado. Si las Farc abordan la siguiente fase con la misma seriedad, tenemos buenas perspectivas”, agregó.

Santos fue enfático al señalar que no habrá un despeje de territorio, no habrá un cese de operaciones y su acuerdo de paz está fundamentado en una agenda realista. "Este diálogo es diferente porque las conversaciones no tendrán un tiempo ilimitado. Se medirán en meses, no en años. Si no hay avances, no seguiremos".

El acuerdo va hasta ahora en la primera fase –la fase exploratoria– donde se definió una agenda cerrada y unas reglas y procedimientos para evacuarla, que es lo que ya se firmó.

En los próximos 15 días se iniciará la segunda fase, que estará enmarcada dentro de unassesiones de trabajo reservadas y directas. Será una discusión, sin interrupciones y sin intermediarios, sobre los puntos acordados para llegar al Acuerdo Final. Y con ese acuerdo final se terminaría formalmente el conflicto.

La tercera fase es la implementación simultánea de todo lo acordado, con las correspondientes garantías y mecanismos de verificación y participación ciudadana.

Así mismo, el presidente le pidió al pueblo colombiano templanza, paciencia y fortaleza ante eventuales nuevos ataques de las Farc o un incremento de la violencia. "Esos ataques serán respondidos con toda la contundencia por parte de la fuerza pública y de la justicia”.

Tanto Santos como el máximo líder de las Farc, Rodrigo Londoño Echeverri, alias ‘Timochenko’, dieron a conocer sus posturas de cara a la apertura formal de un proceso para lograr el fin del conflicto armado colombiano, después de las conversaciones exploratorias mantenidas por ambas partes en los últimos meses.

En el diálogo que comenzará formalmente en Oslo el mes próximo y que después continuará con la instalación de las mesas en Cuba, tendrá como único compromiso “poner fin al conflicto como condición esencial para la construcción de la paz estable y duradera" e "iniciar conversaciones directas e ininterrumpidas".

Cuba acogerá el diálogo de paz del Ejecutivo de Colombia con las Farc, un proceso que contará también con el apoyo de Noruega y el acompañamiento de Venezuela y Chile, según un acuerdo entre las partes, divulgado la semana anterior.

El equipo del gobierno que estará a cargo de los diálogos estará encabezado porHumberto de la Calle Lombana; Sergio Jaramillo Caro, Alto Consejero para Seguridad Nacional; Alejandro Éder, consejero presidencial; Frank Pearl González, ex comisionado para la paz y Enrique Santos, hermano del presidente Juan Manuel Santos.

Por su parte las Farc designaron a Luciano Martín Arango, alias 'Iván Márquez', como jefe de la comisión y estará acompañado por Wilson Valderrama Cano, alias ‘El Médico’; Ricardo González, alias ‘Rodrigo Granda’; Luis Alberto Albán Burbano, alias ‘Marcos Calarcá’ y Jesús Emilio Caravajalino, alias ‘Andrés Paris’.

El anunciado proceso será el tercero formal del Estado colombiano con las Farc en la larga historia del conflicto armado interno. Los dos primeros fracasados.

El primero lo promovió el presidente conservador Belisario Betancur (1982-1986), que avanzó hasta un alto el fuego, y el segundo lo llevó a cabo el también conservador Andrés Pastrana (1998-2002), que aceptó desmilitarizar una gran zona del sur del país y nunca cesaron las hostilidades.

Los cinco puntos de la agenda de paz:

1. El desarrollo rural: Eso significa dar mayor acceso a la tierra, llevar infraestructura a las regiones más apartadas, hacer que la prosperidad y los servicios del Estado lleguen a todos los habitantes del campo. “Es repartir las oportunidades de manera más equitativa por todo el territorio”.

2. Las garantías para el ejercicio de la oposición política y de la participación ciudadana: Es decir, que quienes disientan y protesten lo hagan sin temor, y que se rompa para siempre el lazo entre política y armas.

3. El fin mismo del conflicto armado: Esto incluye la dejación de las armas y la reintegración de las Farc a la vida civil, junto con todas las medidas del Gobierno para dar garantías al proceso de terminación.

4. El narcotráfico: “Si este proceso contribuye a que se combata con más efectividad este negocio ilícito, eso por sí solo sería un gran avance”.

5. Los derechos de las víctimas.

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