Negociadores de las FARC“Las Farc son cínicas y mentirosas. Son tantas y tantas las mentiras y engaños que ya nadie les cree”. Así se expresó el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, respecto a la controversia que se desató por cuenta de los secuestrados que todavía estarían en poder de la guerrilla. El domingo pasado, en entrevista con el periódico cubano Juventud Rebelde, la negociadora insurgente Sandra Ramírez sostuvo que todavía ese grupo armado ilegal tenía ‘prisioneros de guerra’.

Sin embargo, menos de 24 horas después el jefe guerrillero Rodrigo Granda salió a desmentirla. Ramírez, quien durante años fue la compañera sentimental del fundador de las Farc Pedro Antonio Marín, alias , Manuel Marulanda Vélez, aseguró en la entrevista: “Sí, nosotros tenemos prisioneros de guerra y los vamos a entregar, pero que el Estado nos devuelva a los nuestros que están allí, en las prisiones”.

Las declaraciones generaron fuertes reacciones de parte del Gobierno, ONG y familiares de uniformados que, al parecer, siguen en poder de la s Farc. “Esta noticia es una esperanza para que los familiares de los secuestrados, muchos de ellos desaparecidos, sepan la suerte que han corrido sus familiares después de tantos años de cautiverio”, aseveró País Libre.

No obstante, parece no haber acuerdo entre la cúpula de las Farc al abordar un tema tan sensible como el del secuestro. Como queriéndole bajar la temperatura al asunto, Granda señaló en diálogo con Blu Radio que las Farc podían garantizarle al país que no tienen prisioneros de guerra. “La excompañera del camarada Marulanda quizá pudo haber cometido una ligereza. Pero acá está hablando con uno de los negociadores y le puedo dar fe de que eso es así”.

Otro miembro de la comisión negociadora, Seusis Pausivas, alias Jesús Santrich, le dijo a la FM que Ramírez hablaba en tiempo presente de una situación pasada. Una salida tan ambigua que pocos dan crédito a la tesis de ‘una ligereza’ o de un resbalón en el lenguaje de Ramírez. Desde el 3 de abril de 2010, día en el que las Farc liberaron a los últimos 10 uniformados que tenían en su poder que conformaban la lista de canjeables, esa organización ilegal recalcó que había renunciado al secuestro extorsivo como fuente de recursos.

Con números en mano las autoridades colombianas han desmentido esa versión, pero por ahora en La Habana, Cuba, el pulso se ha mantenido en tablas. El pasado 23 de noviembre, la fundación País Libre indicó que por lo menos 28 personas seguirían secuestradas por las Farc. Por su parte, la organización Los que Faltan: Secuestrados y Desaparecidos de Colombia, informó que los uniformados aún en poder de la guerrilla serían 76 y que el número de civiles en esa situación sería aún mayor.

El ministro Pinzón aseveró que desde 1992 han desaparecido 115 miembros de la Fuerza Pública y que la responsabilidad por la suerte de 80 de ellos se le atribuye a las Farc y al Eln. Pinzón añadió que la mayoría de los militares desaparecieron entre 1997 y 2004, donde se dieron la mayoría de tomas guerrilleras a bases militares. Nada se sabe de estos uniformados y justamente ese es el reclamo que vuelve al escenario político luego de las declaraciones –ligeras o no– de Sandra Ramírez.

De nuevo el secuestro cobra protagonismo en la agenda de los diálogos con las Farc. Un tema tan controvertido que durante los últimos 20 años ha polarizado a Colombia por cuenta de rescates fallidos o liberaciones con propósitos políticos. De cualquier manera, la violencia de las Farc ha quedado retratada en los testimonios de los sobrevivientes de este flagelo. El ministro Pinzón sabe que estas contradicciones de la guerrilla son una constante y no una anomalía. Por eso concluyó: “Las mentiras a lo único que llaman es a más confusión. Sabemos que esta gente es mentirosa sistemática. Ya no se sabe en qué creer”. Mientras en Cuba los diálogos avanzan con hermetismo, en Colombia las organizaciones de víctimas piden que por conseguir la paz no se pierda la memoria.

elespectador.com