En un comunicado colgado en su página de internet, el grupo guerrillero afirma que a la liberación previamente anunciada de seis uniformados secuestrados sumará la de los cuatro restantes en su poder. Afirma también que renuncia al plagio de civiles como método de financiación.

Las Farc anunciaron que junto con los seis uniformados secuestrados que había prometido devolver, liberará también a los otros cuatro integrantes de la Fuerza Pública que mantiene cautivos, según un comunicado de prensa que esa guerrilla publicó en su sitio de internet.

Dentro de un pronunciamiento en el que argumentan que"que no caben más largas a la posibilidad de entablar conversaciones", el grupo guerrillero informó de su decisión de "de sumar a la anunciada liberación de los seis prisioneros de guerra, la de los cuatro restantes en nuestro poder".

Así la liberación incluye a los militares Luis Alfonso Beltrán Franco, Luis Arturo Arcía, Robinson Salcedo Guarín y Luis Alfredo Moreno Chagüeza; así como a los policías Carlos José Duarte, César Augusto Lasso Monsalve, Jorge Trujillo Solarte, Jorge Humberto Romero, José Libardo Forero y Wilson Rojas Medina. 

Igualmente la agrupación insurgente declaró que abandonarán el secuestro extorsivo de civiles para subvencionarse, al señalar que dicha práctica, que define como "retenciones de personas, hombres o mujeres de la población civil, que con fines financieros efectuamos las Farc a objeto de sostener nuestra lucha", finalizará.

 

En respuesta, el presidente Juan Manuel Santos trinó en su perfil de Twitter que "valoramos el anuncio de las Farc de renunciar al secuestro como un paso importante y necesario pero no suficiente en la dirección correcta". "Nos alegramos mucho por ellos los diez secuestrados que van a liberar y por sus familias. El gobierno dará garantías sin circo mediado", escribió minutos después. Por su parte, el expresidente Álvaro Uribe dijo en su cuenta en esa misma red social que el anuncio de las Farc era "engañoso".

En el comunicado, el secretariado de las Farc señaló que "a partir de la fecha proscribimos la práctica de ellas en nuestra actuación revolucionaria. La parte pertinente de la ley 002 expedida por nuestro Pleno de Estado Mayor del año 2000 queda por consiguiente derogada. Es hora de que se comience a aclarar quiénes y con qué propósitos secuestran hoy en Colombia".

Frente al nuevo anuncio de liberaciones, las Farc agradecieron la gestión de intermediación del gobierno brasileño, en cabeza de la presidenta Dilma Rousseff, y solicitaron a la dirigente de Asfamipaz, Marleny Orjuela, que acuda a recibir a los liberados "en la fecha acordada". "A tal efecto, anunciamos al grupo de mujeres del continente que trabajan al lado de Colombianas y Colombianos por la Paz, que estamos listos a concretar lo que sea necesario para agilizar este propósito", añadió la comunicación. 

"Colombia entera y la comunidad internacional serán testigos de la voluntad demostrada por el gobierno de Juan Manuel Santos que ya frustró un feliz final en noviembre pasado", acusó también.

Frente a un eventual proceso de paz, las Farc señalan que hay "serios obstáculos". "La arrogante decisión gubernamental de incrementar el gasto militar, el pie de fuerza y las operaciones, indica la prolongación indefinida de la guerra", señaló el escrito.

Este es el texto completo del comunicado de las Farc:

Declaración pública sobre prisioneros y retenciones 

Cada vez que las FARC-EP hablamos de paz, de soluciones políticas a la confrontación, de la necesidad de conversar para hallar una salida civilizada a los graves problemas sociales y políticos que originan el conflicto armado en Colombia, se levanta enardecido el coro de los amantes de la guerra a descalificar nuestros propósitos de reconciliación. De inmediato se nos endilgan las más perversas intenciones, sólo para insistir en que lo único que cabe con nosotros es el exterminio. Por lo general, los mencionados incendiarios nunca van a la guerra, ni les permiten ir a sus hijos. 

Son casi 48 años en lo mismo. Cada intentona ensayada ha redundado en un subsiguiente fortalecimiento nuestro, frente al cual vuelve a agrandarse la embestida y a reiniciarse el círculo. El fortalecimiento militar de las FARC de hoy se levanta en las narices de quienes proclamaron el fin del fin y los incita a proclamar la necesidad de acrecentar el terror y la violencia. Por nuestra parte consideramos que no caben más largas a la posibilidad de entablar conversaciones. 

Por eso queremos comunicar nuestra decisión de sumar a la anunciada liberación de los seis prisioneros de guerra, la de los cuatro restantes en nuestro poder. Al agradecer la disposición generosa del gobierno que preside Dilma Rousseff y que aceptamos sin vacilación, queremos manifestar nuestros sentimientos de admiración para con los familiares de los soldados y policías en nuestro poder. Jamás perdieron la fe en que los suyos recobrarían la libertad, aún en medio del desprecio y la indiferencia de los distintos gobiernos y mandos militares y policiales. 

En atención a ellos, quisiéramos solicitar a la señora Marleny Orjuela, esa incansable y valiente mujer dirigente de ASFAMIPAZ, que acuda a recibirlos en la fecha acordada. A tal efecto, anunciamos al grupo de mujeres del continente que trabajan al lado de Colombianas y Colombianos por la Paz, que estamos listos a concretar lo que sea necesario para agilizar este propósito. Colombia entera y la comunidad internacional serán testigos de la voluntad demostrada por el gobierno de Juan Manuel Santos que ya frustró un feliz final en noviembre pasado. 

Mucho se ha hablado acerca de las retenciones de personas, hombres o mujeres de la población civil, que con fines financieros efectuamos las FARC a objeto de sostener nuestra lucha. Con la misma voluntad indicada arriba, anunciamos también que a partir de la fecha proscribimos la práctica de ellas en nuestra actuación revolucionaria. La parte pertinente de la ley 002 expedida por nuestro Pleno de Estado Mayor del año 2000 queda por consiguiente derogada. Es hora de que se comience a aclarar quiénes y con qué propósitos secuestran hoy en Colombia. 

Serios obstáculos se interponen a la concreción de una paz concertada en nuestro país. La arrogante decisión gubernamental de incrementar el gasto militar, el pie de fuerza y las operaciones, indica la prolongación indefinida de la guerra. Ella traerá consigo más muerte y destrucción, más heridas, más prisioneros de guerra de ambas partes, más civiles encarcelados injustamente. Y la necesidad de recurrir a otras formas de financiación o presión política por parte nuestra. Es hora de que el régimen piense seriamente en una salida distinta, que empiece al menos por un acuerdo de regularización de la confrontación y de liberación de prisioneros políticos. 

Deseamos finalmente expresar nuestra satisfacción por los pasos que se vienen dando hacia la conformación de la comisión internacional que verificará las denuncias sobre las condiciones infrahumanas de reclusión y el desconocimiento de los derechos humanos y de defensa jurídica, que afrontan los prisioneros de guerra, los prisioneros de conciencia y los presos sociales en las cárceles del país. Esperamos que el gobierno colombiano no tema y no obstruya esta legítima labor humanitaria propulsada por la comisión de mujeres del continente. 

 

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP 

Montañas de Colombia, 26 de febrero de 2012 

Semana.com