Tony Blairwww.fuerzasmilitares.org (01JUL2014).- Después de 11 años de la ocupación de Estados Unidos en Irak, este país se convirtió en un Estado fallido, con cotidianos secuestros, asesinatos, violaciones, corrupción y bombardeos. Con un sinfín de muertos y desplazados, Bagdad, se desgobierna desde Washington, por el control de su petróleo.

Gracias a la troika compuesta por el expresidente George Bush, el exprimer ministro Tony Blair y el exjefe de Gobierno José María Aznar, legitimadores de la guerra contra Irak con el argumento de que “Sadam Hussein ponía en riesgo la seguridad mundial y había evidencias de armas de destrucción masiva de sus lazos con Al Qaeda”, Irak hoy es un país dividido entre sunitas, chiítas y kurdos. Antes de 2003, en un Estado relativamente laico, todos ellos coexistían pacíficamente. Estados Unidos apoyado por Gran Bretaña y España “abrieron las puertas del infierno en Oriente Medio” sin tener las llaves para cerrarla.

Con el recrudecimiento de la situación de Irak, el Parlamento Británico adelanta procedimientos para realizar un juicio político a Tony Blair por sus crímenes de guerra. Se redactó un documento titulado “Saquen a Blair”, con el objetivo de evitar la participación del inglés como enviado de paz para el Oriente Medio. El mundo académico y mediático inglés afirma que Tony Blair mintió a la opinión pública británica sobre la real situación de Irak “y que posiblemente el legado más duradero de la invasión haya sido el surgimiento del terrorismo fundamentalista en una tierra en la que previamente no existía”.

Mientras los ingleses rechazan a Tony Blair por su actuación antiética, el presidente Juan Manuel Santos le abre sus puertas, como protagonista de la Conferencia sobre la Tercera Vía Camino de la Prosperidad Económica y Social hoy en Cartagena, para muchos un manual de Margaret Thatcher revisado.

Ojalá el presidente Santos tenga en cuenta el fracaso y las inconsistencias de la Tercera Vía en el ámbito geopolítico, la cual se centró en el control a cualquier costo de los recursos naturales de Oriente medio y, por consiguiente, a su fragmentación. Sería inviable pensar en un modelo posconflicto, teniendo como mentor a uno de los responsables por los escombros de la guerra de Irak. Que su estrategia militar y belicista no convierta a Colombia en la nueva Escuela de las Américas, al servicio de la OTAN, como una posible tercera vía para una América Latina fragmentada.

Por Beatriz Miranda / elespectador.com