General (R/A) Mora Rangelwww.fuerzasmilitares.org (30AGO2014).- El jefe de la delegación del Gobierno Nacional, Humberto de la Calle, y el negociador plenipotenciario general (r) Jorge Enrique Mora Rangel fueron enfáticos al señalar una condición indispensable para terminar el conflicto colombiano es que la guerrilla deponga las armas.

Allá en sus discursos pueden decir muchas cosas, pero lo cierto es que para llegar al proceso de paz, para llegar al fin del conflicto, para que puedan surgir como un partido político, tienen que desmovilizarse y tienen que entregar las armas”, afirmó el General (r) Mora.

Durante el conversatorio “Diálogos de La Habana: actualidad del proceso de paz, resultados y proyecciones”, en la Universidad Eafit de Medellín, de la Calle se refirió también a este aspecto, y advirtió que una vez sea firmado un acuerdo con las Farc tienen que cumplirse simultáneamente las obligaciones y no puede darse una especie de tutoría armada por parte de un grupo que tiene que hacer dejación de armas.

No existe la posibilidad de que las Farc mantengan sus armas para someter al Estado como a una especie de examen del Icfes, para calificar al Gobierno a ver si está cumpliendo o no con los acuerdos. Eso es de la ultraesencia de lo que no puede pasar”, enfatizó el jefe de la delegación.

Respecto a la presencia de los miembros de la Fuerza Pública en La Habana, los delegados del Gobierno reiteraron que no tienen estatus de negociadores y que su aporte será específicamente para el punto del fin del conflicto, como el cese del fuego y la dejación de armas, sin alterar el desarrollo normal de la Mesa de Conversaciones.

“Yo estuve allá en La Habana con ellos, los recibimos en la Mesa y realmente la presencia de ellos es importante. Como ha sido importante en la mayoría de los procesos del fin del conflicto, los militares en servicio activo han estado sentados en diferentes procesos del mundo”, afirmó el General (r) Mora Rangel.

Finalmente, el jefe de la delegación señaló que las dificultades para terminar el conflicto armado no están en La Habana, e indicó que el centro de gravedad de las conversaciones no sólo está en la capital cubana, sino en Colombia.

“El gran reto de la conversaciones no está en La Habana, sino en Colombia. Al nivel de polarización que estamos llegando, al nivel de discusión tan agresiva, me parece muy preocupante y sería históricamente un reproche para estas generaciones de colombianos que logremos un acuerdo en La Habana y que no seamos capaces de ponernos de acuerdo en Colombia”, dijo.

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