Juan Carlos Pinzónwww.fuerzasmilitares.org (11OCT2014).- Las declaraciones del ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, sobre la presencia de Rodrigo Londoño, alias Timochenko, en La Habana (Cuba) generaron una cadena de reacciones políticas que todavía no termina. Mientras la Casa de Nariño salió a entregar pormenores de las visitas del comandante de las Farc al equipo negociador de esa organización, los habituales críticos del proceso de paz condenaron la autorización que el Gobierno le dio al jefe guerrillero. En medio del rifirrafe, según expertos, quedaron dudas sobre el manejo que le dio el Ejecutivo a una información que tendrá repercusiones más allá del proceso, incluso, en las relaciones internacionales.
El mismo jueves, después de la entrevista en que Pinzón dio cuenta de los viajes de Timochenko, fuentes de la Casa de Nariño ya aseguraban que esa información no era desconocida por el alto gobierno. Sin embargo, el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, quiso ofrecer claridad y dijo que Timochenko ha estado en dos ocasiones en La Habana. “Por solicitud del Gobierno, los países garantes han facilitado las condiciones para el buen desarrollo del proceso, incluyendo la realización de consultas internas por parte de las Farc (...) Timochenko no ha participado en la mesa de conversaciones, ni la delegación del Gobierno se ha reunido con él”, sostuvo.
La aclaración de Cristo no calló el debate. Políticos y analistas plantearon dudas sobre la legalidad de los viajes de Timochenko a Cuba, sobre por qué el ministro Pinzón escogió este momento para hacer públicas estas visitas que eran conocidas por el alto gobierno y, más aún, se preguntaron por el manejo de la información reservada del proceso de paz. Tan es así que, a pesar del escueto comunicado del Ministerio del Interior, el propio presidente Juan Manuel Santos habló del tema aprovechando varios eventos públicos a los que asistió en Cartagena.
Al tiempo, en Bogotá, el procurador general, Alejandro Ordóñez, advirtió sobre las dudas que le generaba al Ministerio Público que el jefe guerrillero haya estado en La Habana. “Si el Gobierno sabe de la presencia del señor Timochenko en Cuba debe pedir su extradición, porque hay decisiones judiciales condenatorias en firme. De otra manera, estaríamos deslegitimando la institucionalidad. Los colombianos tenemos el derecho de conocer cuál es el estatus jurídico que se le ha dado a quien tiene órdenes de captura y condenas y que al parecer es conducido y protegido por el Estado colombiano mientras paralelamente da órdenes para secuestrar y matar”, dijo.
Entre tanto, según fuentes de este diario, la forma en que Pinzón dio a conocer la información sobre los traslados de Timochenko no fue bien recibida por los negociadores y por miembros del alto gobierno. Aunque queda claro que la información más delicada sobre el proceso no es ajena a la cartera de Defensa, también, que la solemnidad que ha acompañado los grandes anuncios del proceso de paz fue rota en esta ocasión. Es más, en los mismos círculos se tantea la posibilidad de que Pinzón tenga un rol más activo en el proceso de La Habana.
Y es que la coyuntura también ha llenado de argumentos a la oposición, encarnada en el Centro Democrático, para desarrollar sus batallas. El expresidente Álvaro Uribe sostuvo que el episodio evidenciaba un engaño de Santos a las Fuerzas Militares y su “falso discurso” de la paz. Además, fue la ocasión perfecta para que el hoy senador lanzara sus habituales dardos al gobierno venezolano, al que tachó de encubrir a Timochenko. En otras palabras, las revelaciones de Pinzón se convirtieron en insumo para el discurso contra las negociaciones y las buenas relaciones con los países vecinos.
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