La dura vida del campesino colombianowww.fuerzasmilitares.org (15OCT2014).- El encargado del estudio para el Departamento Nacional de Planeación (DNP), el exministro, José Antonio Ocampo asegura que el país debe reducir las brechas entre el campo y la ciudad, pese a que reconoce una reducción de la pobreza rural, sostiene que las brechas persisten o se han acentuado.

“Una muestra de ello es que en el campo hay 3,2 veces más pobreza que en las zonas rurales. Estos últimos, quienes tienen mejores condiciones en materia de salud, educación, vivienda y servicios de acueducto y alcantarillado”, aseguró Ocampo.

El experto sostiene que el uso del suelo no corresponde siempre con su vocación, “en particular, hay todavía muchos terrenos planos con vocación agrícola que se utilizan para ganadería extensiva, en tanto que la agricultura familiar con vocación agrícola se tiende a localizar en las laderas, en condiciones que presentan desafíos para su desarrollo y sostenibilidad económica y ambiental”.

Así mismo advierte que el uso del agua y la tierra se ha vuelto conflictivo, ya que, hay actividades mineras y serios problemas asociados a la ocupación de humedales e insuficiente regulación de corrientes que genera problemas de inundaciones en épocas de lluvias.

Ocampo agrega que el país necesita volcar todos sus esfuerzos en las zonas rurales y adelantar una gran reingeniería, así como repensar las estrategias en el campo, “donde se han originado muchos factores de violencia, derivados de la inequidad, exclusión y pobreza”.

El DNP sostiene en el informe que el déficit habitacional del sector rural es del 61,4% frente al 23,7% en lo urbano, “en tanto que el 40% de los campesinos no tiene acceso a una fuente de agua mejorada. El 27% carece tiene un inadecuado sistema de eliminación de excretas y el 18% no tiene pisos en sus viviendas”.

Y agrega que solo el 36,4% de los hogares rurales tiene acceso a la tierra, Además que el 75,6% de los hogares rurales que tuvieron acceso a una propiedad en 2011, más del 59% se encuentra en informalidad por diversos factores como las dificultades para legalizar sus títulos.

“El informe de la Misión es trascendental para reorientar las políticas públicas dirigidas al sector rural y llegan precisamente en el momento en que estamos construyendo el nuevo Plan de Desarrollo de la administración del Presidente Santos”, sostuvo el director del Departamento Nacional de Planeación Simón Gaviria.

Como solución el DNP propone replantear la misión de las instituciones como el Banco Agrario y como el Fondo Financiero Agropecuario (Finagro).

“Ante semejante diagnóstico tan crudo y dramático, no nos podemos quedar con los brazos cruzados y, menos aún, en este momento histórico en que estamos avanzando en el diálogo para una paz sostenible y duradera y en el que iniciamos la construcción de un ambicioso Plan de Desarrollo, donde la reducción de las brechas sociales es una de nuestras prioridades”, concluyó el director del DNP, Simón Gaviria.

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