Kofi Annan en La Habana con la delegación de negociadores de las FARC
Kofi Annan en La Habana con la delegación de negociadores de las FARC

www.fuerzasmilitares.org (28FEB2015).- El exsecretario general de la ONU Kofi Annan se reunió separada y conjuntamente el jueves y el viernes con las delegaciones del Gobierno y de las FARC en La Habana. Durante su visita a la isla el diplomático ganés no sólo elogió los avances que hasta ahora han logrado los negociadores, sino que también advirtió sobre la importancia de contemplar justicia por los crímenes cometidos en el conflicto armado.

"La Corte Penal Internacional tiene la norma de que si el gobierno involucrado, en este caso el gobierno colombiano, no soluciona los asuntos de justicia, no establece un tribunal (...), la CPI interviene", dijo.

Su visita a la isla se dio en uno de los momentos cruciales por los que ha pasado el proceso, y es que el balance entre la justicia y la paz ha despertado las más profundas divisiones entre las partes negociadoras.

"La justicia no puede ser un impedimento para la paz, es un socio absolutamente esencial para ella", dijo Annan durante su visita en Colombia. Para el exsecretario general de Naciones Unidas, la justicia transicional "debe cumplir los mínimos internacionales".

Pese a que la delegación de las FARC ya había elogiado, en un primer comunicado, la presencia del diplomático en La Habana -"valoramos muy positivamente su reciente visita a nuestro país y, de manera muy especial, su deseo de reunirse con la Delegación insurgente aquí en La Habana"-, el grupo insurgente le manifestó luego del encuentro que el conflicto interno que vive el país no se puede comparar con el de Ruanda, Yuguslavia o Sudán.

"Nuestro caso no es el de Bosnia-Herzegovina, ni el de Ruanda, ni el de Yugoslavia; ni somos Sudán ni Libia. Nada de lo nuestro se parece a estos casos ni a las circunstancias que llevaron a la invasión de Irak, con acierto rechazada por usted", señalaron en el comunicado.

"Tampoco es nuestro caso lo que aconteció en Irlanda o viene sucediendo en Siria. Lo nuestro ha sido una muy antigua respuesta digna al despojo que aún continúa", agregaron.

Por su parte, el jefe del equipo negociador, Humberto de la Calle, manifestó antes de la rueda de prensa que: "Para mí el mensaje central (de Annan) es que la paz es un proyecto nacional de todos y para todos".

"En el pasado invité a los partidos políticos a conversar, tuve éxito parcial, algunos se negaron", se quejó el negociador del Gobierno, y destacó las dificultades para dialogar existentes en Colombia.

"Yo quiero renovar esa invitación. Por ejemplo, el doctor Óscar Iván Zuluaga nació a pocos kilómetros del sitio donde yo nací, y hemos vivido siempre a poco kilómetros uno del otro. ¿Por qué no podemos hablar sobre Colombia?", se preguntó De la Calle.

El grupo guerrillero ya había manifestado la importancia de la visita del diplomático, "puede ofrecer importantes posibilidades para darles nuevos impulsos a los diálogos, a partir de su idea de que no hay esquemas preestablecidos aplicables a un proceso de paz, que no hay dos procesos iguales, sino que siempre se deben hacer esfuerzos porque estos atiendan las realidades locales".

Al igual que previas declaraciones del Gobierno, el grupo insurgente señaló que el proceso se lleva a cabo en un momento crucial, pues "nos encontramos frente a la trascendental tarea de construir un acuerdo político que permita cerrar el punto 5 de Víctimas, dando plena reparación a los millones de afectados por el conflicto social, político y armado que desde hace muchos años sufre Colombia".

En ese sentido manifestaron "su disposición de responder en lo que nos corresponda por los impactos que con ocasión de nuestro alzamiento armado puedan haber afectado a la población; hemos señalado nuestro compromiso con el esclarecimiento de la verdad histórica sobre el conflicto que demandan las víctimas y el pueblo colombiano en general. Pero al tiempo que nos hemos obligado con ello, demandamos que la contraparte haga lo propio".

"No es posible la paz si la responsabilidad suprema del Estado y de sus poderes e instituciones, si las múltiples responsabilidades colectivas de los partidos políticos, de los poderes económicos y mediáticos, entre otras, no son declaradas expresamente y asumidas con la debida consecuencia; si no se alcanza un compromiso radical y colectivo con la verdad histórica", declaró el grupo guerrillero, y advirtió que los diálogos no son "un proceso de sometimiento o de rendición de la insurgencia".

Finalmente reiteraron que es necesario un acuerdo político "dadas las múltiples responsabilidades colectivas sobre el origen, la persistencia y los impactos del conflicto, que comprometen en forma suprema al Estado, hemos propuesto un acuerdo político nacional para construir fórmulas que permitan alcanzar los propósitos comunes de una paz estable y duradera así como de reconciliación nacional. Estamos convencidos de que entre todos debemos avanzar en esa dirección".