Presidente de la República junto con los negociadores del Gobierno.
Presidente de la República junto con los negociadores del Gobierno.

www.fuerzasmilitares.org (09ENE2016).- El presidente Juan Manuel Santos defendió este jueves el acuerdo de justicia transicional que su gobierno acordó con las FARC, en un encuentro en el que analizó con su equipo de trabajo lo que al parecer es la recta final del proceso de paz con ese grupo guerrillero.

"No es un acuerdo perfecto porque ninguno en la historia ha sido perfecto (...) pero no cabe duda que este es el mejor acuerdo de justicia transicional al que jamás se haya llegado", aseguró Santos.

Esto, refiriéndose al informe de Human Rights Watch, en el que se aseguró que este se trataba de un acuerdo con impunidad. Y fue precisamente por ese hecho que el presidente Santos dio a conocer que Sergio Jaramillo, uno de los negociadores del Gobierno, envió una carta al organismo por esas aseveraciones.

En concepto de Jaramillo, "en ningún proceso de paz en el mundo se ha acordado un sistema igual. Son pocos los procesos de paz en que las partes se han puesto de acuerdo en que los crímenes internacionales no pueden ser objeto de amnistía o indulto sino que deben ser juzgados".

En la misiva, el alto comisionado para la paz hizo hincapié en que "de nada nos serviría cerrar el capítulo de esta violencia si dejamos abiertas las heridas para que se generen nuevos ciclos de venganza. Hacer justicia es un paso determinante para garantizar la no repetición del conflicto y para consolidar una paz estable y duradera".

El presidente Santos además afirmó que en el encuentro se analizó la seguridad que su gobierno les prestará a los integrantes de las FARC en caso que en marzo próximo se selle la paz entre las partes.

En la reunión, que se prolongará hasta el viernes, se analiza igualmente la hoja de ruta para lo que sería la firma el 23 de marzo del fin del conflicto entre las partes, tal como lo acordaron en Cuba en septiembre pasado el presidente y el máximo jefe de las FARC, Rodrigo Londoño, más conocido como "Timoleón Jiménez" o "Timochenko".

Toda vez que dentro de la agenda que acordaron las partes en 2012 solo falta un punto por resolver —el fin del conflicto-, en la cita de jueves y viernes se estudiará también temas como la desmovilización de los rebeldes, su reinserción a la vida civil y política y la dejación de sus armas.

Desde fines de 2012, el gobierno de Santos y las FARC adelantan en La Habana un proceso de paz para tratar de poner fin a más de 50 años de confrontaciones entre las partes.

Hasta ahora las delegaciones negociadoras han llegado a acuerdos en temas clave como una reforma agraria en el país, la participación en política de los guerrilleros y la lucha frontal de las partes contra el narcotráfico.

El 23 de septiembre último, en la capital cubana, Santos y "Timochenko" se pusieron de acuerdo sobre el que, según expertos, era el punto más complejo de la negociación: la justicia transicional o la forma como todos los actores del conflicto armado colombiano pagarán por sus crímenes.

semana.com