Presidente del Banco Mundial Jim Yong Kim.
Presidente del Banco Mundial Jim Yong Kim.

www.fuerzasmilitares.org (16ENE2016).- En momentos en que merma la intensidad del conflicto en Colombia, los gobiernos extranjeros deben aumentar sus compromisos de financiamiento para el país para asegurar un acuerdo de paz, dijo el jueves el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim.

Kim dijo que aunque la propagación de conflictos en el mundo ha realzado la sensibilidad internacional hacia la crisis de refugiados, terrorismo y desestabilización, Colombia parece estar saliendo de décadas de combates a través de negociaciones de paz en Cuba que probablemente producirán un acuerdo a inicios de marzo. Pero aunque un acuerdo parece atractivamente cercano, el costo de la paz probablemente crecerá, en tanto que la economía está resintiendo el colapso de los precios del petróleo.

"Existen necesidades en todas partes, especialmente en Latinoamérica, pero si existe un país que tenemos que apoyar indefectiblemente es Colombia", dijo a la AP mientras visitaba programas financiados por el Banco Mundial en la nación suramericana. "No sólo por las necesidades del país, sino porque tenemos que mostrar que al movernos rápidamente en tareas de desarrollo, se puede ayudar con el proceso de paz".

El presidente Juan Manuel Santos ha recorrido el mundo de un lado a otro en meses recientes por el recién creado fondo Colombia en Paz. El mandatario pretende recaudar más de 3.000 millones de dólares para financiar los primeros cinco años de una ambiciosa agenda posconflicto.

La agenda incluye de todo, desde la creación de carreteras en las zonas rurales del país hasta ayuda para que los agricultores desplazados regresen a sus tierras.

El financiamiento del Banco Mundial a Colombia casi se ha duplicado en años recientes, y Kim dijo que aún existe espacio para más préstamos después de que se alcance un acuerdo de paz.

"Tengo esperanza en que habrá un enorme dividendo de paz -comentó-. Nosotros, ciertamente, vamos a hacer todo lo que podamos para estimularlo".

Durante su visita, Kim se reunió con residentes del poblado caribeño de Guacoche, quienes relataron la noche de abril de 1997 cuando fueron sacados de sus casas por fuerzas paramilitares, formados en la plaza y obligados observar cómo eran asesinados líderes de la comunidad. Eso inició un reinado de terror de una década durante la cual los 1.800 habitantes del poblado estuvieron agazapados en el interior de sus viviendas.

Los residentes han comenzado a restaurar sus tradiciones pasadas y Guacoche es la primera comunidad afrocolombiana que se beneficia de un programa de compensaciones financiado por el Banco Mundial y Suecia.

Kim, hablando en un español fluido aprendido en la época en que combatió la tuberculosis en barrios pobres de Perú, dijo que la experiencia del poblado de perdonar crímenes abominables puede ser un modelo para países desgarrados por la guerra.

"Ustedes son un ejemplo de las convicciones humana más básicas", dijo Kim refiriéndose a su capacidad de dar perdón.

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