Manifestación de desplazados, en la Plaza Bolívar de Bogotá. Foto: autor desconocido.
Manifestación de desplazados, en la Plaza Bolívar de Bogotá. Foto: elpais.com.co.

www.fuerzasmilitares.org (20JUN2016).- Según el informe anual de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) que ha sido divulgado este lunes, Colombia es el país del mundo con más desplazados internos, con una cifra cercada a los 6,9 millones de personas, por encima de Siria con 6,6 millones e Irak con 4,4 millones.

Este informe se refiere a datos del 2015, y en él se reseña que en ese año se superó cualquier record al llegarse a los 65,3 millones de personas en el mundo, que abandonaron sus hogares forzados por la persecusión y los conflictos. La cifra es más cruel aún si se tiene en cuenta que la mitad de estas personas fueron niños. La cifra del 2015 fue superior en un 10 % a la del 2014, cuando se reportaban 59,5 millones de personas desplazadas.

La situación de desplazamiento forzado a nivel mundial se degrada progresivamente, lo cual  se puede observar en un indicador contundente: hace 10 años se hablaba de 6 desplazados cada minuto, ahora según las últimas cifras presentadas, hablamos de 24 desplazados por minuto. Algo bastante desalentador. 

Valga anotar que los refugiados (solicitantes de asilo, o ya con el estatus oficial) al igual que los desplazados internos, son considerados en este informe dentro de la categoría de desplazados forzosos. De esta forma 24,5 millones de personas son refugiados, y 40,8 millones de personas han sido obligadas a desplazarse a otros lugares dentro de sus propias fronteras nacionales.

En la presentación de este informe, representativo de una gran tragedia humana, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, manifestó: “Los desplazados internos constituyen el grupo al que es más difícil ayudar, tener acceso y brindar protección”, agregando: “No sólo la tendencia es mala numéricamente, sino que los peligros a los que están expuestos son mayores que en el pasado en muchos lugares."

Para Colombia es un verdadero reto facilitar el retorno de los ciudadanos que han sido desplazados de sus lugares de habitación tradicionales, pero es algo que está previsto dentro de las estrategias para abordar el posconflicto. La restitución de tierras es una de las medidas fundamentales que persigue reconocer derechos que por causa del conflicto interno fueron vulnerados.

Douglas Hernández, Medellín

 

La escala de los desplazamientos forzados superó cualquier récord en 2015, cuando los que abandonaron sus hogares forzados por los conflictos y la persecución llegaron a 65,3 millones de personas, de los cuales la mitad fueron niños.

Esa cifra representa un 10 por ciento adicional a los 59,5 millones reportados un año antes.

Lee aquí: Colombia sería el país con más desplazados internos del mundo

Contrariamente a la percepción general en los países industrializados, alimentada por la crisis de refugiados en Europa, el 90 por ciento de los desplazados se encuentran en países pobres o de renta media, según el informe anual de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) que ha sido divulgado este lunes.

Los cinco países que más refugiados han recibido son Turquía (2,5 millones), Pakistán (1,6 millones), Líbano (1,1 millones), Irán (949.400), Etiopía (736.100) y Jordania (664,100).

Por nivel de desarrollo, el informe precisa que para finales de 2015 las regiones en desarrollo acogían a cerca de 14 millones de refugiados, los que compara con los 2,2 millones que han sido recibidos en países de zonas desarrolladas.

Con una situación que se degrada año a año en cuanto a desplazamientos forzados, el aumento registrado el año pasado superó las peores proyecciones, ya que si hace apenas diez años se hablaba de seis desplazados cada minuto, ahora se trata de 24.

En la categoría de desplazados forzosos se incluyen a los refugiados (con el estatus oficial o solicitantes de asilo) en países diferentes al suyo y a los desplazados internos, que suponen los dos tercios del total.

Los primeros representan 24,5 millones de personas, incluyendo a los 3,2 millones que esperan una respuesta a su demanda de asilo; mientras que 40,8 millones han sido obligados a desplazarse dentro de los confines de sus propios países.

“Los desplazados internos constituyen el grupo al que es más difícil ayudar, tener acceso y brindar protección”, dijo en la presentación del informe el alto comisionado de la ONU para los refugiados, Filippo Grandi.

“No sólo la tendencia es mala numéricamente, sino que los peligros a los que están expuestos son mayores que en el pasado en muchos lugares, incluyendo Europa”, analizó.

Grandi lamentó que ante esta tragedia humana lo que se observe sea “el aumento de la xenofobia, que se ha convertido en una característica del entorno en el que trabajamos”. “Pero esto no nos desalienta porque nunca antes hubo tanta necesidad de defender la causa de los desplazados forzosos”, agregó.

La problemática del desplazamiento interno ha sido grave por décadas, pero se ha disparado en los últimos cinco años por los conflictos de larga duración sin solución, por guerras más recientes y porque cada vez las soluciones para los desplazadas son más escasas.

Colombia, con 6,9 millones de casos, Siria, con 6,6 millones, e Irak, con 4,4 millones, son los países con más desplazados internos.

En cuanto a refugiados, el principal país de origen es Siria, con 4,9 millones de personas, seguido de Afganistán, con 2,7 millones, y Somalia, con 1,1 millones.

Dirigiéndose sobre todo a los países ricos, Grandi dijo que el mensaje principal que debe retenerse es que “si no resuelven los problemas (allí donde ocurren), los problemas irán a ellos”.

Hablando de la llegada de refugiados de los mayores conflictos de Oriente Medio a Europa, el alto comisionado anticipó que el flujo de personas que cruzan el Mediterráneo en busca de asilo continuará y advirtió que la Unión Europea “no tiene un plan B para afrontar esta situación en el largo plazo”.

Grandi aclaró que su organismo no se opone a los controles, sino todo lo contrario: “necesitamos establecer controles, saber quienes son los que piden asilo, pero esto no hay que hacerlo dentro de las fronteras (de la UE), sino fuera porque si no significaría retornar a una situación pre-Schengen”.