Esta vez las que tomaron la vocería para protestar por la crisis en la que está sumido el sector de la salud en Colombia, fueron las clínicas y hospitales. En Bogotá, el propio secretario de salud del Distrito, Guillermo Alfonso Jaramillo –uno de los abanderados de esta movilización–, encabezó la mañana del jueves una marcha por la carrera séptima hasta la Plaza de Bolívar. Lo acompañaron cerca de diez mil personas.

Hicieron presencia médicos, asociaciones de pacientes, funcionarios del sector y también ciudadanos del común que han visto cómo las finanzas del sistema siguen en picada, muy a pesar de las medidas que ha intentado tomar el Gobierno.

Las cuentas de la debacle económica en el sector, sólo por el lado de las clínicas y hospitales, son más que preocupantes: se estima que la deuda de las Empresas Promotoras de Salud (EPS) con la red hospitalaria de Bogotá supera los $260.000 millones, lo que ha provocado que estas instituciones se atrasen en el pago de salarios y prestaciones a los trabajadores, y en sus compromisos con los proveedores.

Tal es la gravedad del estado de la red hospitalaria del Distrito que recientemente el secretario de Salud y los 22 gerentes de los hospitales oficiales de Bogotá, le enviaron una carta al presidente Juan Manuel Santos para pedirle que sean atendidas a tiempo “sus señales de auxilio” para evitar una catástrofe.

El panorama nacional es igual de grave: a diciembre 31 de 2011, la deuda de las EPS del régimen contributivo y subsidiado, las entidades territoriales, el Fosyga y otras entidades del Estado con las clínicas y hospitales ascendía a $4,01 billones.

Hace cerca de un mes el doctor Juan Carlos Giraldo, director general de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (Achc), aseguró en un debate en el Congreso que la única salida que quedaba por explorar era la movilización social. La idea tomó fuerza gracias al liderazgo del Distrito, y hoy, en las calles de Bogotá, se escuchó finalmente un llamado multitudinario de auxilio.

“Este es un episodio más de este largo proceso. ¿Por qué tuvimos que llegar hasta este punto? Porque estamos viendo que a pesar de que las denuncias han sido muy claras, de que la problemática está bien entendida por todo el país, de que los culpables de la crisis están identificados, las medidas que se han tomado no son suficientemente contundentes para enfrentar la crisis”, dice Giraldo, quien reitera la propuesta que ya ha lanzado la asociación en otras ocasiones: “la única salida es cambiar de fondo el sistema”.

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