El embajador de Rusia ante la ONU, Vitali Churkin, pidió la víspera llevar a cabo una investigación exhaustiva de la muerte de civiles en Libia a causa de ataques aéreos de la OTAN, informaron hoy agencias internacionales.

“Lamentablemente, la OTAN ha adoptado una mera postura propagandística, afirmando la ausencia total de víctimas civiles en Libia, lo cual, en primer lugar, es absolutamente improbable, y en segundo, no es verdad”, declaró Churkin.

Según afirmó, la dirección de la alianza todavía no ha presentado ante el Consejo de Seguridad de la ONU ningún detalle respecto a posibles bajas mortales entre la población civil libia.

El diplomático ruso agregó que planteará esta cuestión en la reunión que la entidad internacional prevé celebrar el próximo jueves.

Además, Churkin criticó las declaraciones hechas el pasado 14 de diciembre por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en las que éste apoyó la operación de la OTAN que, según él, se realizó “en estricta conformidad” con el mandato del Consejo de Seguridad del 17 de marzo de 2011.

“Esperamos que la secretaría de la ONU sea más cautelosa en sus opiniones sobre asuntos de importancia que pertenecen a la competencia del Consejo de Seguridad”, señaló.

La coalición internacional bajo el mando de la OTAN realizó entre marzo y octubre pasado una operación militar en Libia en virtud de la resolución de la ONU que impuso una zona de exclusión aérea sobre el país norteafricano.

El levantamiento armado contra el régimen de Gadafi en Libia se prolongó casi nueve meses. Durante los enfrentamientos entre las fuerzas fieles al Gobierno y la oposición murieron miles de personas, mientras la economía de este país productor de petróleo se vio seriamente afectada.

Muamar Gadafi, que gobernó Libia durante 42 años, fue capturado y asesinado en octubre tras un ataque aéreo de la OTAN en su ciudad natal de Sirte.

RIA Novosti

Más de 5.000 misiles antiaéreos portátiles fueron destruidos en Libia en operaciones conjuntas de técnicos militares libios y estadounidenses, informaron autoridades de EEUU, citadas hoy por agencias.

“Hallamos, desmantelamos y neutralizamos más de 5.000 unidades de misiles antiaéreos portátiles”, dijo el secretario de Estado adjunto estadounidense para Asuntos Políticos y Militares, Andrew Shapiro.

Shapiro añadió que miles de misiles tierra-aire fueron también destruidos durante los bombardeos de la OTAN.

El funcionario, que se encuentra de visita en Libia, llamó la atención sobre la amenaza del posible empleo de misiles antiaéreos portátiles por los terroristas, incluidos atentados contra aviones comerciales.

El secretario adjunto de EEUU precisó que Washington ya gastó seis millones de dólares en operaciones de desmantelamiento de este tipo de armas en Libia.

RIA Novosti

El secretario general de la OTAN, Anders Fog Rasmussen llamó a las nuevas autoridades libias a evitar el tráfico ilegal de armas en el norte de África.

“Ellos (el Consejo Nacional de Transición de Libia) deben jugar un papel responsable en la región y, entre otras cosas, impedir la propagación de las armas en el norte de África”, dijo Rasmussen en una rueda de prensa en Bruselas.

El secretario general de la Alianza Atlántica recordó que el embargo sobre el suministro de armamento a Libia sigue en vigor y su cumplimiento corre a cargo de cada país en concreto.

Además, Rasmussen expresó la disposición de la OTAN de colaborar con las nuevas autoridades del país africano en la reforma del sector de seguridad y de defensa, en caso de recibir la respectiva solicitud.

El levantamiento armado duró unos nueve meses en Libia. En los choques entre las fuerzas leales al régimen gobernante y la oposición murieron miles de personas. La economía del país sufrió un colosal daño material. Muamar Gadafi, que había gobernado Libia durante 42 años, murió asesinado el 20 de octubre en cercanías de la ciudad de Sirte, su patria chica.

El pasado 31 de octubre las fuerzas de la OTAN, al mando de las operaciones armadas en Libia, pusieron fin a la intervención militar y se retiraron del país africano tras una campaña de siete meses.

RIA Novosti

Militares de cuatro países saharianos - Argelia, Mauritania, Malí y Níger - crearon hoy un comité conjunto para coordinar la actuación de sus cuerpos de seguridad frente la organización terrorista Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).

El nuevo comité, con sede en la ciudad de Tamanrasset, en el sur de Argelia, va a facilitar "el desarrollo de posibles operaciones militares contra AQMI, otros grupos extremistas, redes del tráfico de armas y la delincuencia organizada", consta en una declaración emitida por el Ministerio de Defensa de Argelia.

El acuerdo entre Argelia, Mauritania, Malí y Níger estipula la "persecución operativa de grupos transfronterizos", lo que ofrece a los Ejércitos de estas naciones la posibilidad legal de incursionar en territorios vecinos cuando sea necesario. El documento prevé también recompensas monetarias para personas que proporcionen datos expeditos y fidedignos sobre el paradero de terroristas.

La promotora del acuerdo ha sido Argelia que, según la prensa local, pretende así excluir cualquier posibilidad de injerencia en los asuntos regionales por parte de EEUU y Francia. Al mismo tiempo, los medios destacan que entre los miembros del nuevo comité no figura Libia, uno de los países clave en esta región.

En verano pasado, Argelia, Libia, Mauritania, Malí y Níger aprobaron un plan conjunto de lucha contra AQMI que prevé la creación de un grupo militar de 25.000 efectivos, integrado básicamente por militares de carrera pero también por unos 3.000 milicianos de las tribus que habitan en la región.

RIA Novosti