La situación presentó un saldo trágicoEntre seis y 34 rehenes extranjeros, según datos no confirmados provenientes de diversas fuentes, murieron este jueves después de que helicópteros del Ejército argelino asaltaran un complejo gasista cerca de In Amenas,  en el sur de Argelia, atacado la víspera por un grupo islamista.

La agencia de noticias mauritana ANI, con la que se mantenían en contacto los secuestradores, y la televisión catarí Al Jazeera, informaron de la muerte de 34 rehenes y 15 de sus captores. Entre los rehenes, según estas fuentes, hay siete sobrevivientes.

Una fuente local citada por Reuters afirmó entretanto que perdieron la vida seis rehenes extranjeros  y otros 24 pudieron huir.

La agencia de noticias argelina APS reconoció que hay víctimas, sin especificar el número. También comunicó que grupos de operaciones especiales del Ejército liberaron en el recinto de la planta a cuatro rehenes extranjeros y a unos 600 trabajadores argelinos. Otros 30 argelinos lograron escapar anteriormente.  

Se supone que los trabajadores locales no eran tratados como rehenes, a diferencia de unos 41 extranjeros - norteamericanos, europeos y japoneses - capturados ayer.

La crisis de los rehenes en Argelia, una de las mayores en la historia reciente, se desencadenó en la madrugada del miércoles cuando un grupo yihadista atacó las instalaciones de un campo de gas cerca de In Amenas, a 100 kilómetros de la frontera con Libia.

La autoría intelectual del ataque se atribuye a Mokhtar Belmokhtar, un ex militante de Al Qaeda en el Magreb Islámico que fundó el pasado año un batallón propio, “Firmantes con sangre”.  Belmokhtar es considerado uno de los mejores jefes guerrilleros del Sáhara.

Después del ataque, en el que murieron  un argelino y un británico, los islamistas tomaron rehenes y amenazaron con volar las instalaciones en caso de asalto.

El Gobierno de Argelia descartó de entrada cualquier negociación con los terroristas que, según la prensa, exigieron liberar a sus compañeros islamistas que cumplen condena en las cárceles argelinas, así como poner cese a la intervención militar francesa que se prolonga por séptimo día consecutivo en Mali.

La multinacional británica BP, que explotaba la planta de In Amenas junto con la noruega Statoil y la argelina Sonatrach, anunció a raíz de la crisis la evacuación de “trabajadores no esenciales” desde Argelia, según la cadena BBC.

Reuters