Tropas de la Fuerza Conjunta AfricanaLas primeras unidades de la fuerza conjunta que la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (ECOWAS) prevé enviar a Malí para colaborar con su Gobierno en la lucha contra las milicias islamistas, llegaron anoche a Bamako, capital del país.

Se trata de 40 soldados de Togo, a los que, según se espera, seguirán en breve militares de otros países del oeste africano, como Nigeria, Chad, Senegal, Guinea o Gana. En total, la fuerza conjunta de la ECOWAS estará formada por unos 3.000 efectivos, tal como prevé una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que autorizó la misión.

Su envío, inicialmente programado para el otoño próximo, fue adelantado debido a la escalada de la violencia armada que vive en las últimas semanas el país africano y ante la que se vio obligado a pedir colaboración internacional y en particular francesa.

Las primeras unidades militares galas fueron desplegadas en Malí hace una semana. Su número alcanza desde el jueves los 1.400 soldados y aumentará a 2.500 efectivos en los próximos días. Según anunció anteriormente el Gobierno francés, sus tropas permanecerán en el país africano hasta que la fuerza conjunta africana esté en condiciones de tomarles el relevo.

La operación cuenta además con el apoyo de otros Estados occidentales, en particular Reino Unido, EEUU y Alemania. Este último país envió la víspera a Malí dos aviones de transporte militar Transall que se encargarán de trasladar a Malí a soldados de la misión africana.

Entretanto, el Ejército maliense declaró este viernes que logró tomar el control de Kona, ciudad capturada el pasado 10 de enero por más de un millar de islamistas como parte de su avance hacia el sur del país.

Dos días después de la toma rebelde, las autoridades afirmaron haber recuperado el municipio, aunque esta información fue desmentida por el Ministerio de Defensa de Francia. La noche del pasado miércoles, las tropas galas lanzaron una nueva ofensiva a Kona que esta vez sí culminó con la recuperación de la ciudad.

La situación en Malí se agravó tras el derrocamiento del régimen de Muamar Gadafi en Libia. El éxodo de las tribus tuaregs que gozaban de la protección por parte del exlíder libio, provocó una guerra separatista y el surgimiento en abril pasado del Estado autoproclamado de Azawad, que ocupa dos tercios del territorio nacional.

RIA Novosti