Miembro se la primera tropa del ejército africano, de las 6,000 que tienen planadas unirse a Francia en la ofensiva contra estremistas en Malí. / AFPLa ONU indicó este viernes que ha recogido numerosos testimonios de refugiados de Malí que revelan el nivel de terror que han impuesto los rebeldes islamistas que mantienen el control de importantes porciones del norte del país y entre los que se ha detectado la presencia de extranjeros.

"Seguimos escuchando alarmantes relatos de atrocidades supuestamente cometidas porrebeldes vinculados a Al-Qaeda", dijo en Ginebra la portavoz del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Melissa Fleming.

Entre los testimonios figuran la amputación de manos y pies como sanción y saqueos contra instalaciones médicas, como el Hospital de Gao, de donde los rebeldes se llevaron todas las medicinas, mientras que los cadáveres están esparcidos por todos lados.

Asimismo, se ha detectado el secuestro de niños para obligarlos a luchar en algún grupo armado rebelde.

"Otras personas dijeron haber visto como un rebelde ejecutaba a una mujer sólo por haberse negado a mostrar el contenido de un bolsa cuando iba abordar un autobús", señaló la portavoz.

Los que huyen pierden todas sus pertenencias porque aunque los rebeldes no les impidan abandonar las áreas que controlan, sí revisan todo lo que llevan y se quedan con lo que pueda tener un mínimo valor, incluyendo alimentos.

Según el ACNUR, un motivo de preocupación adicional es la estrategia de los rebeldes -especialmente cuando resultan heridos- de mezclarse con la población para hacerse pasar por víctimas civiles.

Tales relatos, que incluyen varios casos en los que se ha identificado el origen extranjero de los rebeldes, son coincidentes sea que provengan de refugiados Malíenses que han huido a Mauritania, Burkina Faso o Níger, indicó Fleming.

Grupos islamistas, que en el norte de África se autodenominan "salafistas", tomaron el año pasado el control del norte de Malí, que representa las dos terceras partes del territorio total del país.

Esto dio lugar a una intervención militar de Francia desde el pasado día 11 con el fin de ayudar al Ejército de Malí a contrarrestar la ofensiva rebelde.

En los últimos días, casi 5.500 Malíenses han entrado a Mauritania como refugiados,2.300 a Burkina Faso y 1.580 a Níger, sumándose así a los 54.000, 38.800 y 50.000, respectivamente, que ya se encuentran en esos países.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) se refirió este viernesa informaciones alarmantes sobre desplazamientos forzados masivos en las afueras de Gao, Tombuctú y Kidal.

EFE