El secretario general de la OTAN, Anders Fog Rasmussen llamó a las nuevas autoridades libias a evitar el tráfico ilegal de armas en el norte de África.

“Ellos (el Consejo Nacional de Transición de Libia) deben jugar un papel responsable en la región y, entre otras cosas, impedir la propagación de las armas en el norte de África”, dijo Rasmussen en una rueda de prensa en Bruselas.

El secretario general de la Alianza Atlántica recordó que el embargo sobre el suministro de armamento a Libia sigue en vigor y su cumplimiento corre a cargo de cada país en concreto.

Además, Rasmussen expresó la disposición de la OTAN de colaborar con las nuevas autoridades del país africano en la reforma del sector de seguridad y de defensa, en caso de recibir la respectiva solicitud.

El levantamiento armado duró unos nueve meses en Libia. En los choques entre las fuerzas leales al régimen gobernante y la oposición murieron miles de personas. La economía del país sufrió un colosal daño material. Muamar Gadafi, que había gobernado Libia durante 42 años, murió asesinado el 20 de octubre en cercanías de la ciudad de Sirte, su patria chica.

El pasado 31 de octubre las fuerzas de la OTAN, al mando de las operaciones armadas en Libia, pusieron fin a la intervención militar y se retiraron del país africano tras una campaña de siete meses.

RIA Novosti