Abdelmoneim Abul Futuhwww.fuerzasmilitares.org (10FEB2014).- El dirigente islamista moderado egipcio Abdelmoneim Abul Futuh anunció hoy que no se presentará como candidato a las próximas elecciones presidenciales porque "no quiere engañar al pueblo".

En una rueda de prensa en El Cairo, el Partido Egipto Fuerte, presidido por Abul Futuh, criticó que esos comicios, aún sin fecha, "no serán democráticos", reseñó Efe.

El político, que quedó cuarto en las presidenciales de 2012 y boicoteó el reciente referendo constitucional, consideró además las presidenciales "un fraude a las demandas del pueblo".

"No es posible que haya elecciones presidenciales con más de 21.000 presos políticos, el cierre de canales de televisión de la oposición, y la represión de las libertades. Vivimos en la República del miedo", subrayó.

Pese a no presentar un aspirante a los próximos comicios, el Partido Egipto Fuerte decidió supervisar el proceso electoral y seguir presionando a las autoridades para que respeten los principios democráticos.

El anuncio de Abul Futuh se produce tan solo un día después de que el líder izquierdista Hamdin Sabahi confirmara su candidatura con un programa centrado en proteger Egipto y cumplir los objetivos de la revolución de 2011.

Sabahi fue el tercer candidato más votado en las pasadas elecciones presidenciales, en las que venció el ahora depuesto mandatario Mohamed Mursi.

Está por ver si su principal contrincante en las elecciones será el actual jefe del Ejército y ministro de Defensa, Abdelfatah al Sisi, que aún no ha anunciado su posible candidatura, aunque ya tiene el visto bueno de las Fuerzas Armadas para que lo haga.

El apoyo a Sabahi o a Al Sisi ha levantado polémica en el grupo Tamarrud, instigador de las protestas que derivaron en el derrocamiento militar de Mursi.

Ayer, Tamarrud anunció su respaldo oficial al jefe del Ejército -si es candidato- y suspendió a tres de sus miembros más destacados por inclinarse por Sabahi.

Tras la aprobación en referendo de la nueva Constitución, las elecciones presidenciales son parte de la hoja de ruta trazada por los militares, que derrocaron en julio pasado al islamista Mursi.

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