La utilización por los alemanes de aeropuertos en Siria causó el ataque aliadowww.fuerzasmilitares.org (18MAY2014).- Con multitud de frentes por atender, las fuerzas inglesas se vieron reforzadas por unidades de todo el Imperio: australianas, neozelandesas, hindúes, canadienses, sudafricanas y de otros territorios de África. Estas tropas tuvieron que ser dispersadas por los más variados teatros de guerra, tanto en África como en otros territorios del Oriente Medio, lo que condicionó la estrategia y el resultado de muchas campañas.

El ejemplo más claro lo tenemos en Libia en 1940-1941, cuando, a punto de cosechar una victoria definitiva frente al ejército italiano, el alto mando de la zona hubo de ceder un buen número de susefectivos para ser enviados tanto al Sudán como a Kenia para tomar parte en los combates del África Oriental.

Los Franceses Libres

La asistencia a las Forces Françaises Libres (FFL) fue otro foco dedispersión de efectivos. Con la autoridad de Vichy firmemente asentada por todo el imperio colonial francés, las FFL asistidas por la flota y tropas británicas se dirigieron hacia el África Central y Occidental Francesa, con la esperanza de que toda la zona se incorporase a la causa aliada y se produjese un efecto dominó, logrando que más colonias o mandatos repudiasen el régimen metropolitano de Petain.

Los primeros intentos (septiembre 1940), que condujeron a la batalla de Dakar, fueron un fracaso. El sentimiento anti-británico había crecido progresivamente desde la retirada de Dunkerque y las FFL eran vistas por las autoridades coloniales poco menos que como unos bandidos.

La lucha en el Levante

Otro carácter tuvo la lucha por el Levante Francés (Siria y Líbano) en el año 1941. La causa de este conflicto fue el uso de los aeródromos franceses en estos dos territorios por parte de los aviones alemanes, que daban apoyo al levantamiento anti-británico en Irak, cuyos recursos petrolíferos eran claves en la economía de guerra del Reino Unido.

El levantamiento iraquí fue rápidamente dominado, pero el temor a una ingerencia alemana en la región o una intervención militar directa, teniendo como trampolín los dominios de Vichy en la zona, originó elataque inglés. La Operación Exporter fue una amarga victoria.

En 1941 la sombra de Alemania y la de la autoridad del Régimen de Vichy todavía pesaban mucho más que la de un «advenedizo» De Gaulle. Las tropas francesas se batieron duramente contra las fuerzas aliadas: británicos, franceses libres, australianos, hindúes y unidades menores de diversa procedencia (como checos, y judíos de Palestina). Los combates duraron de junio a julio de 1941 y produjeron la nada edificante imagen de ver a los antiguos aliados y a franceses de diferentes bandos luchando entre sí.

Los personajes

Claude Auchinleck. «El mejor general británico».

Aldershot, 21 de junio de 1884 - Marrakech, 23 de marzo de 1981

Conocido como «El Pingüino», el mariscal de campo Auchinleck comandó las fuerzas británicas e imperiales en tres continentes durante la Segunda Guerra Mundial. Primero, como Comandante en Jefe de las fuerzas expedicionarias en la fallida expedición a Noruega. Posteriormente, en África, enfrentándose a las fuerzas del Afrika Korps en el periodo más dramático de la lucha en el desierto y, por último, en la India, plantando cara a los intentos japoneses de apoderarse de la Joya de la Corona.

El «mejor general británico», como se refirió a él Rommel, fue bruscamente destituido de su mando en el desierto por orden del primer ministro Churchill, después de haber frenado al «Afrika Korps» a las puertas del Canal de Suez. Sin embargo y a pesar de ello, el prestigio militar de sir Claude Auchinleck no sólo no ha estado en entredicho, sino que su reputación ha ido creciendo a lo largo del tiempo.

Erwin Rommel. Carismático general del «Afrika Korps».

Heidenheim, 15 de noviembre de 1891 - Herrlingen, 14 de octubre de 1944

Sin duda, el Zorro del Desierto es uno de los más famosos militares de todos los tiempos. Sus méritos durante la invasión de Francia en 1940 bastarían para hacerle un hueco entre los mejores comandantes de la historia. Pero la campaña librada en África, en donde incluso en la derrota demostró mayor pericia que sus oponentes, es la que le ha hecho merecedor de su prestigio.

Tras dejar África, se le encomendó la supervisión del Muro Atlántico. Su labor fue excepcional, aunque eso no impidió que la invasión del Día-D fuera un éxito. Desencantado con el nazismo, fue relacionado con los conspiradores que intentaban deshacerse del Führer. Como consecuencia del fracaso de la Operación Walkiria fue obligado a suicidarse, aunque el régimen nazi no se atrevió a desacreditarlo públicamente. El genio táctico de Rommel irá unido a batallas como el Paso del Mosa, Cherburgo, Battleaxe, Gazala, Tobruk, Marsa-Matruh o Kasserine.

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