La historia de África, en muchos de sus capítulos, está ligada a la violencia extrema, a la presencia de largas y sangrientas dictaduras y a la existencia de grupos extremos armados que han arrasado con poblaciones enteras o han reclutado a la fuerza a sus habitantes. Un video lo delata Hace solo unos días, pocas personas tenían idea de quién es Joseph Kony.

Como tantas atrocidades que se cometen en África, las de este criminal ugandés habían pasado mayormente desapercibidas en los medios de comunicación del resto del mundo. Todo cambió en cosa de días, luego de la aparición de un video en YouTube que ya tiene más de 80 millones de visitas.

Kony debe ser, ahora mismo, uno de los hombres más buscados (y repudiados) del mundo. A Kony se lo acusa de dirigir un grupo armado, el Ejército de Resistencia del Señor, mezcla de secta y milicia temida por la crueldad de sus acciones. Por más de 20 años, él y sus hombres implantaron el terror en las comunidades ugandesas y en el sur de Sudán. Su marca distintiva era la extrema violencia para sus víctimas. También se lo acusa de secuestrar a niños y niñas para usarlos como combatientes y esclavos sexuales, nada menos que 50.000, según Unicef.

 

En el 2005, fue expulsado de Uganda, pero nunca fue capturado y el Ejército de Resistencia del Señor sigue actuando en el Congo, la República Centroafricana y Sudán del Sur. El virtual anonimato de Kony terminó hace pocos días, cuando la ONG Invisible Children, formada por tres jóvenes estadounidenses (Bobby Bailey, Laren Poole y Jason Russell), colgó en la red social YouTube un video de 30 minutos en el que detalla sus atrocidades y pide a Estados Unidos que se redoblen los esfuerzos para su captura.

El video rápidamente se viralizó y en pocos días registró millones de visitas. Al mismo tiempo, la etiqueta #stopkony (detengan a Kony) se convirtió en una de las más populares en Twitter. Numerosas celebridades, como Oprah Winfrey, Justin Bieber y Bill Gates se sumaron a la cruzada a través de las redes sociales, lo que ayudó a popularizar aún más el tema. El Gobierno de Uganda asegura que Kony caerá vivo o muerto, pero matiza que la cruda realidad que describe el video pertenece al pasado y recalcó que Kony ya no opera en su país. Por su parte, Estados Unidos recordó, a través del portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, que el presidente Barack Obama autorizó en octubre pasado el envío de 100 soldados de élite a Uganda para unirse a la búsqueda.

La ONG espera que, ahora que es famoso, Kony finalmente pueda ser capturado y llevado ante las autoridades. El sangriento guerrillero El guerrillero Thomas Lubanga Dyilo, detenido desde el 2006, enfrenta ahora una posible condena de cadena perpetua por crímenes de guerra. Vestido con una túnica blanca, se mantuvo impasible y negó todos los cargos. El ex líder rebelde congoleño Thomas Lubanga Dyilo fue declarado culpable por la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya de reclutar a niños soldados en su país, convirtiéndose en el primer criminal de guerra detenido y condenado por ese tribunal, desde su creación en julio del 2002.

Tras un proceso de seis años, llegó la decisión unánime: los tres jueces concluyeron que la evidencia mostró que el acusado era culpable del alistamiento forzoso de menores de 15 años en un conflicto armado. Ahora Lubanga, quien está detenido en La Haya desde el 2006, espera por el dictamen del tribunal que no puede imponer la pena de muerte. Su sentencia no se conocerá aún pues tiene un plazo de 30 días para apelar al fallo. Los fiscales acusaron a Lubanga de utilizar una milicia rebelde para dominar el este de la República Democrática del Congo. Los niños habrían sido sacados de sus casas entre el 2002 y el 2003 para participar como parte de la tropa en el conflicto.

En el entrenamiento, los menores estuvieron en concentraciones militares y fueron golpeados y drogados, mientras que las niñas fueron esclavas sexuales. Navi Pillay, una ex jueza de la CPI que ahora es la jefa de la Agencia de Derechos Humanos de la ONU, señaló que el veredicto contra Lubanga es “un hito mayor en el combate contra la impunidad” de los criminales de guerra. “Hace dos décadas, la justicia internacional era una amenaza vacía.

Desde entonces se ha logrado mucho y la madurez de la CPI es importante en la lucha para traer justicia y disuadir nuevos crímenes”, dijo. La CPI es el primer tribunal permanente especializado en crímenes de guerra y su principal misión es condenar a los autores de genocidios y crímenes contra la humanidad.

Desde su inicio ha realizado investigaciones en siete regiones en conflicto, todas en África. El Departamento de Estado de EE.UU. calificó como un momento histórico la decisión de la CPI. El referente de la crueldad En su blog Suite 101, Vicente Orts escribe que la dictadura de Idi Amín (fallecido en el 2003) fue una de las más consentidas de África donde la crueldad de su dirigente destrozó Uganda, un país con riqueza, pero sin paz. Recuerda que, en 1972, siguiendo los preceptos de la ideología nazi, expulsó del país a los ciudadanos asiáticos que llevaban décadas allí y expropió sus bienes. Les dio 90 días y solo podían llevar USD 100. Salieron 70 000 personas dejándolo todo, que fue repartido “sin ton ni son” entre la gente de Amín. Los asesinatos eran a diario.

A la prisión de Makindye mandaron a unas personas a limpiar y descubrieron más de dos centímetros de sangre en el suelo de una celda y restos de carne en las paredes. La mayoría de los presos no sabía por qué estaba ahí. Cualquiera podía denunciar a su vecino. La gente desaparecía sin más y surgió una nueva profesión: la de buscador de cadáveres. La Policía devolvía a las familias los cuerpos de los fallecidos previo pago: un funcionario, USD 600; un alto cargo, 3.000. Los cadáveres se echaban al río para que los cocodrilos se los comiesen.

Había tantos restos que incluso la central eléctrica de Owen Falls se averió porque los cuerpos atascaban las turbinas. Thomas Lubanga Dyilo De 51 años, Lubanga   enroló a menores  de 15 años que obligó a participar en la guerra civil en Ituri (noreste de la República Democrática del Congo), entre septiembre del 2002 y agosto del 2003,  que dejó cerca de 60.000 muertos.

El juicio de Lubanga, presunto fundador y dirigente de la Unión de los Patriotas Congoleños (UPC) y ex comandante de las Fuerzas Patrióticas por la Liberación del Congo (FPLD), había comenzado el 26 de enero del 2009. Lubanga se declaró inocente y sus abogados tienen ahora 30 días para apelar la sentencia de la Corte Penal Internacional de La Haya. Idi Amín Dada Fue un militar ugandés y el tercer Presidente  de Uganda desde 1971 a 1979. 

No hay un dato exacto sobre la fecha de su nacimiento; se calcula que fue entre 1925 y 1928. Murió en el 2003. Su Gobierno  se caracterizó por el abuso de los derechos humanos, la represión política, la persecución étnica, los asesinatos extrajudiciales, el nepotismo, la corrupción y la mala gestión económica. El número de víctimas de su Régimen oscila entre 100.000 y 500.000.

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