Soldado de Franciawww.fuerzasmilitares.org (13JUL2014).- Un helicóptero de la Policía Nacional en un hangar del aeropuerto de Dakarpresto para patrullar, misiones militares en República Centroafricana, Somalia o Malí, dos operaciones de de apoyo a Francia en una quincena de países africanos, participación de la Armada en la lucha contra la piratería en el Índico o la novedosa presencia de un presidente del Gobierno en una cumbre de la Unión Africana -cuyo anfitrión era Teodoro Obiang- son algunas muestras de cómo el escenario africano ha adquirido una especial relevancia para los intereses geoestratégicos de España en los últimos años.

Ante un auditorio militar en el Ceseden, Mariano Rajoy se refería así a la importancia del continente africano: «La inestabilidad política y la ausencia de perspectivas económicas para gran parte de la población de estos países son factores que repercuten directamente en la seguridad del Sahel y pueden afectar a España y Europa».

Grupos yihadistas afines a Al Qaida en el vasto Sahel, terrorismo de Boko Haram en Nigeria, piratería creciente en el golfo de Guinea y factores desestabilizadores en países como Libia y Siria -también utilizan la ruta norteafricana de la inmigración ilegal- empujan la presión migratoria hacia el Mediterráneo, convirtiéndose estos hechos en las principales preocupaciones en materia de seguridad para Italia o España, cuya Estrategia de Seguridad Nacional (2013) reconoce estas zonas como prioritarias.

Por ello el Gobierno español, con el presidente Rajoy a la cabeza, impulsará en la próxima Cumbre de la OTAN de Cardiff (4 y 5 de septiembre) un frente «sureño» para que la Alianza Atlántica no desvíe toda su atención a la crisis ucraniana y el consiguiente pánico que ha desatado en países de la OTAN como Estonia, Letonia, Lituania, Polonia o Rumanía.

«AMENAZAS ENDÉMICAS»

«España contribuirá y ha ofrecido ya un paquete de capacidades para reforzar la presencia de la OTAN en estos países del Este: con patrullas aéreas, una fragata o el cuartel de alta disponibilidad de Bétera, listo para liderar operaciones conjuntas de la OTAN; sin embargo, también queremos que el flanco sur de la OTAN sea considerado como prioritario para los intereses de la Alianza», indican fuentes del Ministerio de Defensa.

Y es que en la próxima Cumbre de Cardiff -que debe alumbrar también un futuro para la nueva misión «Resolute Support» en Afganistán- se definirá, por enésima vez, una nueva OTAN que plante cara a la amenaza rusa y a otras zonas de desestabilización, y todo ello con el mermado marco presupuestario de Defensa que se arrastra por la crisis: un 32 por ciento menos desde 2008 en España, por ejemplo.

El ministro Pedro Morenés subrayó esta preocupación el pasado miércoles durante una rueda de prensa conjunta con el comandante supremo de la OTAN en Europa, el general estadounidense Philip Breedlove, quien asistió a una reunión preparatoria: «Es muy importante que la OTAN no pierda de vista las amenazas endémicas en el flanco sur y en toda la costa mediterránea hacia el este, en el Sahel y el golfo de Guinea. La debilidad de un flanco es la debilidad de toda la organización», subrayó el ministro.

Antes, puntualizó que la próxima cumbre de Cardiff se presenta como «la más importante desde 1991, con una OTAN que está en la encrucijada… con el Este, Siria o Irak. Hay que definir qué es la OTAN, cuál es su misión y cuáles son sus capacidades».

MÁS DE 400 MILITARES

Coincidiendo con el repliegue de Afganistán -España ha pasado de desplegar 1.300 militares a unos 300, ahora en Herat y Kabul-, el interés geoestratégico militar ha virado hacia África, donde se mantienen destinados unos 400 militares en siete países, además de patrullas en aguas del Índico y acciones cooperativas con las Armadas de la cara occidental del continente.

Este impulso español, al rebufo de Francia y las misiones impulsadas por la UE a posteriori en Malí y República Centroafricana, busca estabilizar una región clave también para acabar con las rutas de la inmigración ilegal, cuyas mafias aprovechan las fronteras porosas -e inexistentes en la práctica- de Mauritania, Argelia o Libia para lanzar a miles de personas hacia la UE.

«Flujos de refugiados o inmigrantes», ese es el término que emplea la OTAN para referirse al gran desafío de seguridad -y humano- que afrontan los países del sur. «La mejor respuesta» posible se analizará también en Cardiff, señaló el general Breedlove, aunque por el momento se descarta misión de la OTAN alguna en este otro flanco sur.

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