Enfermo por el Ébolawww.fuerzasmilitares.org (06AGO2014).- Cuando se sabe de un solo caso de Ébola, las alarmas suenan. Este virus que produce fiebre hemorrágica no tiene cura ni una vacuna que lo prevenga y puede tener una mortalidad del 90 %.

Cada cierto número de años, el Ébola hace un resurgimiento en los rincones más pobres y remotos de África, enferma a unas docenas de miembros de alguna tribu, sin embargo, esta vez el virus, en vez de desvanecerse, se extende.

Por esta razón los casos que han aparecido en el país africano de Guinea no pasan inadvertidos para las organizaciones internacionales de salud ni la prensa internacional.

Hasta ahora se sospecha de más de 90 casos y 60 muertes, de las cuales nueve han sido confirmadas como Ébola. Se cree que el primer brote ocurrió hace un mes, pero no fue sino hasta finales del pasado mes de marzo que se supo de un infectado.

Los casos confirmados o notificados están en cuatro países de África Occidental: Guinea, Liberia, Malí y Sierra Leona. También llegó a la capital de Guinea, Conakry, una ciudad de 2 millones de habitantes. 

Los funcionarios instalan escáneres térmicos en los aeropuertos de la región con el fin de revisar a los pasajeros y detectar a los que tengan fiebre. Los médicos vestidos con trajes de protección han fracasado al momento de detener el miedo.

La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) trabajaba en el sur del país en un programa contra la malaria cuando la información surgió. De inmediato, junto con el Ministerio de Salud de Guinea, pusieron en marcha los planes para controlar la epidemia.

"Un solo caso de Ébola realmente ya es una epidemia", le dijo a BBC Mundo Gemma Domínguez, coordinadora de MSF en ese país. "Porque si no se hace nada, la cadena sigue".

"La contagiosidad no es que sea alta, no es como hablar de una epidemia de meningitis donde hay miles y miles de personas afectadas. Pero si extrapolamos el número de casos posibles con los muertos, entonces el que está contagiado tiene muchas posibilidades de morir", agrega.

Este virus se identificó por primera vez en 1976 en Sudán y la República Democrática del Congo. Desde entonces, se ha sabido de unos 2.200 casos, de los cuales 1.500 fueron mortales.

Esto no quiere decir que muchos otros no hayan muerto de esta enfermedad, pero pasaron inadvertidos porque con frecuencia los brotes ocurren en comunidades donde no hay acceso a la asistencia sanitaria. Es por esto que para detener la propagación del virus varios planes se ponen en marcha al mismo tiempo.

Confirmar
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el virus es transmitido al ser humano por animales salvajes y se propaga en las poblaciones humanas por transmisión de persona a persona (contacto con sangre, secreciones o líquidos corporales de animales infectados). 

Los murciélagos de la fruta de la familia Pteropodidae son considerados los huéspedes naturales del Ébola.

La infección tiene un período de incubación de dos a 21 días. Incialmente causa fiebre intensa, dolor de cabeza y muscular; conjuntivitis y debilidad general. Estos síntomas hacen que se confunda con otras enfermedades virales. Por ello, lo primero que se debe hacer es confirmar que se trata de Ébola.

Esta es la primera vez que hay un brote de la enfermedad en Guinea, quizás por eso hayan pasado varias semanas antes de que se oficializara un caso.

"El Ébola se daba en Congo, Uganda o en regiones de África Central", señala Domínguez. La experta agrega que, además, se trata de una cepa extraña, Zaire, "y este no es su hábitat natural".

"Esta cepa tiene una mortalidad muy alta. No es tanto la contagiosidad, sino la mortalidad, que es muy elevada", advierte. 

El virus es especialmente peligroso porque el cuerpo no lo detecta de inmediato. Según MSF, muchas veces el cuerpo reacciona cuando ya es demasiado tarde. Entonces el virus ya ha producido coágulos que obstruyen órganos vitales y causan hemorragias.

Aislamiento

Una vez que se ha confirmado que se trata de Ébola, empieza una carrera contrarreloj de aislamiento, rastreo e información.

Debido a la peligrosidad del virus, en cuanto se sospecha que una persona está infectada, debe ser aislada. "Todos los que cuidan a un paciente infectado deben usar un traje contra riesgos biológicos, guantes, máscara y lentes protectores", declaró la doctora Esther Sterk, especialista de enfermedades tropicales de MSF.

La especialista también explicó que con frecuencia se instalan cámaras de descontaminación entre los pacientes aislados y el exterior. Si el paciente todavía no ha llegado a un centro sanitario, la OMS recomienda a los familiares que no entren en contacto con el enfermo. Y, si lo hacen, que utilicen algún tipo de protección.

Rastreo
Hay que saber quiénes han estado en contacto con el virus. "Los trabajos de vigilancia epidemiológica son muy intensos", cuenta Domínguez. "Son equipos móviles que tienen que desplazarse por los pueblos y buscar dónde ha habido muertes repentinas para empezar a establecer conexiones".

La experta agrega que actualmente tienen un despliegue de intervención de urgencia en Guéckédou y en Macenta, así como en la tercera ciudad afectada, Kissidougou.

"Se trata de un trabajo que hay que hacer en el menor tiempo posible para poder tener una idea de la magnitud de la situación", dice.

Análisis

Mientras más rápido se confirmen los casos, mejor idea se tendrá de la gravedad de la situación y más eficientes serán los planes que se pongan en marcha. Es por ello que el análisis de muestras de sangre es clave.

El equipo de rastreo de casos también tiene la tarea de recaudar muestras para confirmar la extensión de la epidemia. La confirmación de casos también permite delimitar geográficamente el círculo de acción del virus.

Todas estas acciones se han puesto en marcha en los últimos días, con lo cual, todavía no se puede hablar de un "control" de la situación.

"Ahora estamos en pleno desarrollo de todas las acciones; se están desarrollando los sistemas de alerta en ciudades donde no ha habido casos", explica Domínguez. Según los expertos, estas epidemias suelen durar de uno a tres meses. "Todo depende de la actuación que haya", agrega la experta de MSF.
¿Podría llegar a América?
Cada año, cerca de 21.000 primates son importados a EE. UU. desde regiones tropicales de todo el mundo. Estos deben mantenerse en cuarentena por treinta días antes de ser enviados a otras ciudades del país. En 1989, en una instalación de cuarentena en Reston -un suburbio de Virginia-, un cargamento de cien macacos cangrejeros comenzaron a morir, mostrando sangrado intestinal y el bazo endurecido por coágulos del tamaño de una mandarina. Lo más alarmante era que parecía que muchos de los animales habían contraído la enfermedad fatal a través del aire.

Después de que el Washington Post anunciara el hallazgo del "virus mortal del Ébola en un laboratorio de Virginia", científicos del ejército de ese país le restaron importancia a uno de los agentes infecciosos más mortíferos del mundo, pero las muestras enviadas al Instituto de Investigación Médica del Ejército para Enfermedades Infecciosas, en Maryland, mostró que se trataba de una nueva cepa: una enfermedad similar al Ébola que solo afecta a los primates no humanos.

De las 178 personas que tuvieron contacto con los monos infectados en la Unidad de Cuarentena de Reston, seis dieron positivo para anticuerpos contra el virus en la sangre. Después de un período en el que los infectados fueron puestos en cuarentena, ninguno de los seis enfermó. 

Este nuevo virus parecía infectar a los humanos, pero sin ser sintomático. Según la OMS, desde el descubrimiento de este virus, "solo 15 personas han sido positivas para anticuerpos del ebolavirus Reston... Ninguna recuerda síntomas significativos que puedan estar relacionados con la infección".

Sin embargo, este brote ocurrido en un lugar a escasos minutos de la capital de EE. UU. fue suficiente para que los Centros para el Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) golpearan con fuertes restricciones a los importadores de primates, endureciera las pruebas y procedimientos de cuarentena y revocara las licencias de las empresas involucradas en la importación de los macacos infectados.

Un hecho preocupante sobre este aparentemente Ébola 'seguro' es que los macacos en la instalación de cuarentena de Reston no procedían de África central, el hogar del virus, sino de Filipinas. 

¿Cómo pudo un virus africano llegar a las selvas del sudeste de Asia? Una posibilidad es que el Ébola haya viajado al otro lado del mundo labrándose un nicho biológico. 

Como las fronteras se cierran cada vez más en el África occidental y los médicos armados con técnicas modernas de cuarentena pululan en zonas afectadas, este último brote de Ébola probablemente se extinga solo, pero ahora que el virus demostró que es capaz de viajar miles de kilómetros sin ser detectado, la ubicación del próximo brote es un misterio.

Con BBC Mundo.