Las tropas de Sudán recuperaron este viernes la ciudad petrolera de Heglig, invadida por el Ejército de Sudán del Sur el pasado 10 de abril, anunció el ministro de Defensa sudanés, general Abdel Rahim Husein.

En un comunicado difundido por la televisión sudanesa, Husein explicó queel Ejército sudanés causó grandes daños humanos y materiales a las fuerzas del Sur en la ofensiva para retomar el control de Heglig.

"Nuestras tropas han podido liberar la ciudad de Heglig por la fuerza, y se apoderaron de ella", declaró Hussein, menos de dos horas después de que el presidente sudsudanés, Salva Kiir, anunciara haber ordenado a sus tropas retirarse.

La aviación de Sudán bombardeó varias regiones petrolíferas limítrofes con Sudán del Sur.

Así lo afirmó este martes el gobernador del Estado fronterizo de Unidad, cuando el presidente sursudanés, Salva Kiir, aseguró que Jartum "ha declarado la guerra" a su país.

Los aviones sudaneses bombardearon las localidades de Panakwach y Lalop, situadas en territorio sursudanés, y el puesto fronterizo de Teshwin, una zona en litigio, donde en los últimos días hubo combates entre las fuerzas armadas de los dos países, afirmó el gobernador Taban Deng.

Los bombardeos continuaron hasta la madrugada del martes, agregó Deng, precisando que los ataques más intensos se habían registrado a unos 25 kilómetros de la línea de frente.

"Hay heridos que fueron evacuados hacia el hospital de Bentiú. Algunos son granjeros, otros soldados", precisó el gobernador.

El presidente sursudanés se encontraba de visita a Pekín, donde indicó al presidente chino Hu Jintao que su visita "se produce en un momento crítico para la República de Sudán del Sur, puesto que nuestro vecino de Jartum ha declarado la guerra" a nuestro país.

La visita a China de Kiir puede tener un efecto positivo debido a las inversiones de Pekín en la región, que obligan a las autoridades del gigante asiático a intentar calmar los ánimos entre los dos países.

Durante la noche,Sudán había acusado a Sudán del Sur de querer "socavar su estabilidad" al mantener su apoyo a los rebeldes en su territorio.

"El gobierno de Sudán del Sur no respondió a los llamamientos reiterados de la comunidad internacional y mantiene sus actividades hostiles para socavar la estabilidad y la seguridad de Sudán", denunció el lunes por la noche el ministerio sudanés de Relaciones Exteriores en un comunicado publicado por la agencia oficial Suna.

Sudán acusa de forma regular a Juba de apoyar a los movimientos rebeldes que operan en la región de Darfur (oeste), castigada por una guerra civil, al igual que en los Estados fronterizos de Nil Bleu y de Kordofan-Sur, algo que su vecino desmiente.

El ministerio también hizo referencia a la ciudad de Talodi, en Kordofan-Sur, cuyo control afirman haber tomado parcialmente el domingo por la noche los rebeldes de la rama Norte del Movimiento Popular de Liberación de Sudán (SPLM-N).

Los insurgentes habían asediado esta ciudad durante varios días a principios de abril, antes de que las tropas gubernamentales retomaran el control.

El ministerio de Relaciones Exteriores subrayó que las fuerzas armadas recurrirían a "su derecho de auto-defensa" y "perseguiría a los agresores estén donde estén".

El lunes, el presidente sudanés Omar al Bashir había recalcado que no negociaría con Sudán del Sur, celebrando la reconquista de la zona petrolera de Heglig sobre su vecino. "No se negocia con esa gente", había declarado Bashir.

"Con ellos, negociamos con fusiles y balas",había agregado, tres días después de haber anunciado triunfalmente que sus fuerzas habían expulsado al ejército de Sudán del Sur de Heglig, ocupada durante 10 días.

Juba, por su parte, evocó una retirada voluntaria, bajo la presión internacional, que finalizó el domingo. Deng ya había afirmado que aviones sudaneses habían liderado un nuevo ataque sobre Bentiú, la capital de este Estado petrolero, matando al menos a dos niños.

Según un periodista de la agencia de noticias AFP, que se encontraba en el coche en la zona del bombardeo, varias bombas cayeron cerca de un puente estratégico y de un mercado cercano, matando al menos a un niño. 

Los bombardeos fueron condenados por la ONU, Washington y la Unión Europea. Las tensiones no han hecho más que crecer desde la independencia de Sudán del Sur en julio de 2011, en torno a las zonas fronterizas contestadas y de ingresos petroleros.

Agencias