Uno de los soldados sudaneses que fue liberado el miércoles por Sudán del Sur ha denunciado, a su regreso este jueves a Jartum, que las tropas sursudanesas y rebeldes de Darfur les golpearon e insultaron durante el periodo de arresto, algo que Yuba se ha apresurado a negar.

Los trece prisioneros de guerra sudaneses liberados el miércoles por las autoridades de Sudán del Sur han llegado a la capital sudanesa, Jartum, este jueves por la mañana, acompañados por delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), organismo al que fueron entregados por el Ejército sursudanés, el SPLA.

Los liberados eran en total catorce personas (uno es de nacionalidad sursudanesa y habría sido contratado como mercenario), que habían sido capturadas durante los recientes combates en la región petrolera de Heglig, en Sudán.

"Fuimos objeto de todo tipo de insultos y golpes durante nuestra detención", ha explicado el teniente Halid Hassan Ahmed, médico del Ejército, en declaraciones a los periodistas que esperaban en el aeropuerto de Jartum.

Según su versión, fueron capturados por soldados de Sudán del Sur y rebeldes del Movimiento Justicia e Igualdad (JEM), presente en Darfur. Les capturaron hace dos semanas en el hospital de Heglig y les llevaron hacia Bentiu, una ciudad a apenas 80 kilómetros de la frontera entre los dos países.

Jalid, que ha dicho hablar en nombre de sus compañeros, ha relatado que se vieron obligados a permanecer en un contenedor sucio y sin espacio donde únicamente recibían una comida al día y algo de agua.

Posteriormente, viajaron "atados dentro de un avión" a Yuba, capital de Sudán del Sur. "Cuando llegamos al aeropuerto de Yuba, uno de los miembros del SPLA desató las cuerdas para que, ante los medios, pareciese que nos habían tratado bien y conforme a las convenciones internacionales que rigen el trato a los prisioneros de guerra", ha añadido el teniente sudanés.

Jalid, sin embargo, culpa al JEM --al que Sudán acusa de combatir contra sus tropas al servicio de Sudán del Sur-- de la mayoría de los abusos que habrían sufrido durante el cautiverio.

El ministro de Información sursudanés, Barnaba Marial Benjamin, ha negado las acusaciones de los militares liberados. "No es cierto. No fueron golpeados", ha subrayado, y ha señalado al Gobierno de Sudán como el responsable de esta versión: "Les ha pedido que digan que fueron golpeados".

El ministro ha recordado que Sudán mantiene detenidos al menos a siete prisioneros sursudaneses y ha reclamado que sean liberados. Un portavoz del Ejército sudanés, Al Sawarmi Jalid, ha admitido que retienen a varios ciudadanos del país vecino pero no ha aclarado el número. Asimismo, ha defendido que estos presos reciben un trato respetuoso con las leyes internacionales.

europapress.com