Milicias rivales fuertemente armadas se enfrentan en las inmediaciones del aeropuerto internacional de Trípoli después de que combatientes del grupo Al Aufiya (Los leales) irrumpieran esta mañana en las instalaciones aeroportuarias con carros y vehículos dotados de armamento pesado en protesta por el secuestro, este domingo, de uno de sus jefes. Los disparos pueden escucharse desde el edificio de la terminal, indicó un testigo a la agencia Reuters. "Hay una situación de confusión total en el aeropuerto, todo el mundo intenta huir. Varios vehículos dotados de armamento y carros se han desplegado sobre la pista y bloquean el tráfico [aéreo]", explicó a la agencia France Presse una fuente aeroportuaria. Tras varias horas de combates, las autoridades tomaron el control del recinto, según la agencia France Presse.

La milicia Al Aufiya fue uno de los grupos armados que combatieron el año pasado contra el régimen del coronel Muamar el Gadafi y procede de la localidad de Tarhuna, situada a 80 kilómetros al sureste de Trípoli. Fuentes del Consejo Nacional de Transición libio, en el Gobierno desde la caída de Gadafi, detallaron que el citado jefe de los Aufiya, el coronel Abu Ogeila al Hebeishi, fue secuestrado a última hora del domingo por rebeldes sin identificar mientras viajaba de Tarhuna a Trípoli.

Las acusaciones sobre la presencia de mercenarios en la guerra de Libia fueron constantes desde que se inició el conflicto, a mediados de febrero de 2011.

Mientras, un tribunal militar de Libia ha condenado este lunes a 19 ucranios, tres bielorrusos y un ruso acusados de ser mercenarios a las órdenes del fallecido dictador Muamar el Gadafi. El ruso, considerado el coordinador del grupo, ha sido condenado a cadena perpetua. Los demás han recibido una pena de diez años de cárcel y trabajos forzados.

Los hombres estaban acusados de preparar ataques con lanzamisiles contra los aviones de la OTAN durante la operación aliada que acabó con el régimen de Gadafi.

Las acusaciones sobre la presencia de mercenarios en la guerra de Libia fueron constantes desde que se inició el conflicto, a mediados de febrero de 2011. Los rebeldes que se sublevaron contra el dictador aseguraban que la mayoría de estos combatientes procedían de países africanos lindantes con Libia y de otros Estados del Magreb. Pero también se llegó a acusar a Gadafi de contratar a francotiradores colombianos.

Una vez que se impusieron los insurgentes y Gadafi fue capturado en Sirte, su ciudad natal, y asesinado en octubre del año pasado, las denuncias sobre el maltrato a los leales del dictador han sido constantes. Cuando Trípoli cayó en manos de los alzados contra el régimen, en agosto pasado, en algunas plazas y hospitales tripolitanos fueron hallados decenas de cuerpos maniatados de supuestos mercenarios asesinados.

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