El director adjunto del Fondo Monetario Internacional (FMI), Zhu Min, afirmó que si se calcula el precio de la contaminación, que refleje el daño que provoca al ambiente, esto contribuiría a "desacelerarla" en el mundo, según un artículo publicado en el portal de la revista "América Economía".

En el artículo titulado "El precio del futuro que queremos", Zhu Min afirmó que "al lograr que los precios reflejen el daño ambiental se ayudará a desacelerar la contaminación, porque se incentivará a que gente y empresas modifiquen su conducta y dejen de realizar actividades y elaborar productos que contaminan al planeta".

El costo de la contaminación es un cálculo que se está tratando de unificar sobre el costo que tendrían que pagar personas y empresas para resarcir los daños al ambiente debido a sus actividades económicas. Zhu recordó que el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-Moon, promueve "El futuro que queremos", una visión que "abarca la vitalidad de la economía mundial, la armonía de nuestra sociedad mundial, el cuidado de nuestro legado mundial".

El funcionario del FMI indicó que "se trata de sentar los cimientos para que todas las personas puedan prosperar y desarrollar todo su potencial".

"La determinación de los precios adecuados debe ser el aspecto fundamental de las políticas para promover el desarrollo verde, o ambientalmente sustentable", agregó. Zhu Min puso como ejemplo a "Africa, que es el continente que menos contribuye al cambio climático y que, sin embargo, es el que más sufre las consecuencias" con la mayor volatilidad de precipitaciones, y "necesita desesperadamente la lluvia para la agricultura, el crecimiento y el empleo".

También mencionó a la India, donde se calcula que la contaminación proveniente de las centrales eléctricas alimentadas por carbón provocan 70.000 muertes prematuras cada año.

Zhu Min aclaró que si bien el FMI no es una organización dedicada a velar por el ambiente, "no podemos pasar por alto el tremendo sufrimiento humano y la asignación irracional de recursos que nos conduce por el camino equivocado".

A su juicio, un aspecto en el que el FMI puede ayudar a promover el desarrollo sustentable es en la "determinación del precio adecuado", lo que significa, por ejemplo, "cerciorarse de que las empresas y las personas paguen el costo verdadero que implica la contaminación de nuestro planeta".

Subrayó que "la forma óptima de determinar los costos verdaderos es mediante instrumentos fiscales, como los impuestos para la protección del ambiente o los sistemas de negociación de emisiones.

A través de éstos, argumentó el funcionario del FMI, los gobiernos venden derechos de contaminación, con el fin de que los daños ambientales estén reflejados en los precios que pagamos por energía, alimentos o transporte, entre otros servicios.

Xinhua