La Fuerza Aérea de EE.UU. ha suspendido temporalmente la adquisición de 20 aviones de ataque ligero y entrenamiento A-29 Super Tucano al fabricante brasileño Embraer, que los ofrece y armará en territorio norteamericano en conjunto con la firma Sierra Nevada Corp. de los Estados Unidos. La selección del avión y la orden implica la venta de los aviones junto a sistemas de apoyo además de sistemas de entrenamiento por valor de $ 355 millones. 
La decisión de suspender el proceso de compra ha sido fue motivada por el hecho de que Hawker Beechcraft ha impugnado el resultado de la competencia en un tribunal federal de los EE.UU.
Previamente la USAF se había negado en 2 oportunidades a un reunión con ejecutivos de Hawker Beechcraft para aclarar la selección del avión brasileño. 
Embraer ha ganado el concurso junto a Sierra Nevada Corp. para proveer un avión de ataque ligero de alta capacidad de realizar operaciones tácticas en el campo de batalla, con gran efectividad y bajo costo operativo, además de poder formar pilotos en etapas de vuelo táctico avanzado y como prioridad deberán entrenar pilotos y operar en Afganistan dentro del programa de formación de una fuerza aérea de ese país bajo tutela norteamericana. 
Un portavoz de la USAF identificado como el teniente coronel Miller Wesley, ha dicho que “la Fuerza Aérea está confiada en los méritos de la aeronave y los establecidos en la competencia y en su decisión por lo que confía en que el conflicto será resuelto rápidamente”.
Por su parte Hawker Beechcraft inició una fuerte campaña de protesta por la decisión desde que fue descalificada de la competencia alegando “la falta de transparencia de la Fuerza Aérea de EE.UU. a lo largo de esta competición”, según palabras de Bill Boisture, presidente y CEO de Hawker Beechcraft. El ha declarado su convencimiento de que desde siempre se quiso entregar el contrato a Embraer, reclamando así por el proceso de selección. 
Durante una audiencia realizada el 28 de diciembre, Hawker Beechcraft ha solicitado a un tribunal que conceda una medida cautelar para evitar que la Fuerza Aérea continúe avanzando avanzando en el proceso de contrato. El tribunal acordó establecer un calendario acelerado para recibir información sobre la orden de restricción temporal y para estudiar si existen los méritos legales para el caso. 
Antes de que la fuerza aérea suspendiera la compra voluntariamente, la decisión sobre la petición de Hawker Beechcraft a la justicia se esperaba para el 11 de enero, por medio de una orden de restricción temporal del proceso. 
La compañía norteamericana fabricante de aviones ha dicho que no se le dieron motivos específicos por ser excluido de la competición con su avión Beechcraft AT-6, derivado del Texan II de entrenamiento. Esta reclama las 2 oportunidades en que se le ha negado explicaciones por la Fuerza Aérea de EE.UU. 
Según Beechcraft en el contrato se está beneficiando a una compañía extranjera por un monto total estimado en casi $ 1 mil millones de dólares en dinero de los contribuyentes, que debiese ser invertido en un avión norteamericano y en mano de obra de estadounidenses. 
Aviación Total