Barak ObamaSe calcula que cerca de 1.7 millones de jóvenes indocumentados menores de 30 años y que han ingresado a los Estados Unidos antes de cumplir sus 16, podrán a partir de este miércoles tramitar el permiso de “Acción Diferida”; que de ser aprobado les permitirá detener su deportación, recibir un permiso temporal de trabajo, tramitar su licencia de conducción e incluso gestionar un número de seguro social.

Para acceder al permiso que tiene una duración de dos años, y puede ser renovado ante las autoridades migratorias, el joven debe demostrar que ha residido en el país durante los últimos cinco años así como que ha cursado o que cursa en la actualidad estudios de secundaria o de educación superior.

Dos jóvenes colombianas que aspiran al permiso encarnan un conocido y dramático caso. Se trata de las hermanas Peláez, a quienes el sueño americano se les ha convertido en toda una pesadilla. Todo empezó cuando la familia llegó a pasar vacaciones a Miami en 1999 provenientes de Barranquilla.

En busca de un mejor futuro para todos deciden quedarse más allá del visado de turista convirtiéndose de inmediato en indocumentadas. Tiempo después sus padres se divorcian y la madre de Daniela y Dayana se casa en 2003 con un cubano americano en busca de legalizar su situación así como la de sus hijas. No obstante en el 2006 a escasos meses de alcanzar su ciudadanía y de poner en trámite los papeles de las jóvenes, un severo cáncer de colon la obliga a regresar de emergencia a Colombia dejándolas sin la esperanza de legalizar su situación migratoria.

Al enterarse migración de que la madre de las hermanas Peláez no se encontraba en el país cierra el caso y expide a finales de 2009 una orden de deportación voluntaria para las dos estudiantes del North Miami Senior High.

Al conocer la noticia compañeros y profesores de las condecoradas estudiantes salieron en su defensa hasta conseguir el apoyo de legisladores de la Florida, quienes lograron avocar por ellas ante la corte de migración consiguiendo que su caso fuera revisado en su totalidad. Un permiso temporal de residencia mientras el proceso pasaba por el tribunal permitió que las dos hermanas de 15 y 19 años respectivamente siguieran estudiando en busca de un mejor futuro. Sin embargo en marzo de este año, una notificación de migración les confirmó que su petición de residencia había sido negada en última instancia invitándolas a abandonar el país voluntariamente sopena de iniciar un proceso de deportación.

Por eso cuando el pasado 15 de junio el presidente Barack Obama anunció en el jardín de la Casa Blanca el programa de acción diferida la alegría volvió al seno de la hermanas Peláez. Hoy con 18 años Daniela quiere convertir en realidad su sueño de estudiar cardiología y espera que la universidad de Yale la acepte y le ofrezca, debido a su laureado historial académico, una beca para estudiar biología y posteriormente medicina. "Sería muy triste que todos estos años de escuela en los que he trabajado tan duro para ir becada a la universidad se pierdan", dijo Peláez, la mejor estudiante entre más de 3.500 alumnos de su escuela.

Sin embargo para muchos de los jóvenes indocumentados que residen en Estados Unidos persiste un gran miedo de gestionar el permiso de “Acción diferida”, que tiene un costo de US$ 465, pues aseguran que al tener que presentar todos sus documentos y el de sus padres, la vulnerabilidad ante el sistema migratorio es inminente. Para evitar esto, el proceso estará conducido por USCIS (Servicio Migratorio de Estados Unidos) y no por ICE (Inmigración y Control de Aduanas) impidiendo que la información sobre los padres y familiares de los jóvenes se comparta con la agencia encargada de perseguir y deportar inmigrantes indocumentados, a menos que aquellos jóvenes tengan antecedentes criminales entre ellos de violencia doméstica, asalto sexual, conducción bajo los efectos del alcohol, posesión de armas y posesión y/o venta de alucinógenos.

Con más de 50.000 ciudadanos latinos alcanzando la mayoría de edad cada mes, y por lo tanto su derecho al voto, es más que imperioso para el presidente Obama asegurar el corazón de este electorado, el mismo que le dio en 2008 el 75% del voto de la juventud latina comparado con el 18% que le dieron a su rival de entonces, el republicano John McCain, explica Federico Subervi, director del Centro de estudio de medios y mercados latinos de la Universidad de Texas. No obstante debido a la falta de avances en las promesas electorales de entonces como la reforma migratoria, el Dream Act (un proyecto que otorgaba entre otros beneficios la residencia a miles de jóvenes indocumentados, pero que en 2010 se hundió en el Congreso por falta de apoyo bipartidista) o la suspensión de las deportaciones, el ambiente ha permanecido más que adverso.

El permiso de “Acción Diferida” es para muchos un paliativo de última hora con el fin de llevarse este botín electoral. Pues fue solo apenas el verano pasado cuando el presidente Obama se reunía con miembros del Consejo Nacional de la Raza en Washington para decirles que no estaba en su poder pasar el Dream Act u otra disposición que detuviera de tajo las políticas migratorias de Estados Unidos, achancando la culpa al Partido Republicano. Sin embargo a escasas semanas de las elecciones llega este decreto presidencial como un contundente as bajo la manga para su campaña, explica Sylvia Puente directora del Latino Policy Forum.

Mejor tarde que nunca, dice parte de la comunidad inmigrante, aunque muchos comparan la medida que entra en vigencia hoy con el anuncio que hizo Obama en mayo sobre su apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo, justo en momentos en que los grandes donantes de la comunidad LGBT le daban la espalda a su campaña.

La pregunta es que pasará en enero 2013. Debido a que esta es una medida expedida mediante decreto presidencial su renovación dependerá del próximo inquilino de la Casa Blanca. Teniendo en cuenta que solo desde hoy se reciben las aplicaciones no se puede llegar a estimar con certeza cuántas solicitudes serán contestadas a tiempo con el fin de gestionar, tramitar y entregar los respectivos permisos de trabajos antes de enero.

Tal es el descontento de algunos sectores del electorado latino por este esfuerzo que en el último mes, una coalición latina del estado de Texas, lleva corriendo en las cadenas televisivas de los nueve estados decisivos para la elección un corto publicitario que dice:

“Con amigos como estos para qué enemigos” refiriéndose a Obama, el presidente que mayor número de inmigrantes indocumentados ha deportado en la historia reciente de los Estados Unidos con 1.2 millones en tan solo tres años. “Haz valer tu voto, no más mentira” concluye el anuncio.

elespectador.com


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