Las exportaciones de los países de la Alianza del Pacífico a Asia totalizaron 71.000 millones de dólares en 2011.América Latina quiere seguir aprovechando el dinamismo económico de la región Asia-Pacífico pero evitando incrementar la dependencia de China, que ya se convirtió en uno de sus principales inversores y socios comerciales, estimó este jueves en Londres el centro de estudios IISS.

"La fascinación por la historia de éxito y el interés por el 'siglo del Pacífico' se ha extendido de forma poderosa a América Latina", afirmó John Chipman, director del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), en la presentación de su Informe Estratégico anual.

El interés va más allá del gigante chino, que con su insaciable demanda de materias primas es ya el principal socio comercial de Brasil, Perú y Chile, y figuró entre los cinco primeros en el caso de otros por lo menos 13 países de la región el año pasado.

"China se ha convertido en un actor importante, pero los países de la región también se están orientando hacia sus vecinos lejanos del Pacífico" como Japón, Corea del Sur y las naciones del sureste asiático, con los que han firmado en los últimos años varios tratados de libre comercio, señaló el informe.

Una señal inequívoca de esta búsqueda de diversificación fue la constitución formal en junio pasado de la Alianza del Pacífico, un nuevo bloque impulsado por Chile, Colombia, México y Perú, destinado a incrementar la integración económica entre sus miembros y el comercio con los mercados emergentes de la región Asia-Pacífico, actual motor de la economía mundial.

Las exportaciones de los países de la Alianza del Pacífico a Asia totalizaron 71.000 millones de dólares en 2011, tras haber registrado un incremento anual promedio del 13% en los cinco años anteriores.

Este nuevo proyecto de integración se llevó a cabo en un contexto económico difícil para Estados Unidos, que continúa siendo el destino de 40% de las exportaciones latinoamericanas y el origen del 40% de la inversión extranjera en la región.

Pese a cierto distanciamiento con el vecino del Norte, el instituto londinense estimó que el acercamiento de latinoamérica con la región del Pacífico ofrecerá a los diferentes países nuevas posibilidades de relacionarse con la hasta hace poco potencia hegemónica en una posición de mayor igualdad.

China, el "banquero latinoamericano"

Uno de esos canales de acercamiento es la Asociación Transpacífico (TPP), que busca crear la mayor zona de libre comercio del mundo entre nueve países de ambas orillas de ese océano, incluidos Chile, Perú y Estados Unidos, y al que próximamente se sumarán México y Canadá. China, segunda economía mundial, está ausente.

La región seguirá teniendo sin embargo una fuerte dependencia de China, definida por la IISS como "el banquero latinoamericano" por los préstamos que ha concedido a la región. Estos totalizaron 75.000 millones de dólares desde 2005, según un reciente informe del centro de análisis estadounidense Inter-American Dialogue.

"China se ha convertido en el prestamista de último recurso de varios países latinoamericanos que tienen dificultades para acceder a los mercados de capitales", como Venezuela, Ecuador o Argentina, recuerda el informe.

El IISS advierte sin embargo que las nuevas oportunidades que se presentan en el Pacífico podrían provocar en un futuro más o menos lejano divisiones en la región, especialmenteentre los países del Atlántico y del Pacífico.

"A corto plazo, sin embargo, es poco probable que la integración regional sufra, especialmente dado que el llamado bloque atlántico incluye exportadores de materias primas como Venezuela, Brasil y Argentina, que seguirán comerciando con China, con o sin acceso a un bloque comercial del Pacífico", concluyó.

AFP