Tras la formación, el inspector retuvo a los estudiantes de un paralelo del séptimo año. Primero les llamó la atención y luego los sancionó físicamente. Los sometió a ejercicios físicos: patitos con subida y bajada de las gradas del liceo. Ese relato se recoge en un informe que el 14 de diciembre pasado presentaron los padres de familia de dos estudiantes de este centro de estudios manejado por la Policía.

El documento, en el que se habla de los supuestos abusos a los que fueron sometidos tres alumnos, se hicieron públicos en esta semana. La denuncia llegó a la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos (Cedhu). El reporte indica -además- que a los alumnos, de entre 10 y 12 años, les obligaron a arreglar en cinco minutos una cartelera del colegio que estaba destruida. “El inspector les sancionó y les mandó a correr 23 vueltas en el patio. Debemos decir que los chicos no sabían quién o quiénes destruyeron la cartelera…”, dicen los padres en el documento.

¿Quién ordenó esos castigos?

El reporte indica que fue Javier O., el inspector de primaria del Liceo Policial. En Asuntos Internos de la Policía se abrió una investigación y se solicitó un informe. Una diligencia de contestación a la denuncia se efectuó la tarde de este viernes. En esta compareció el Rector del colegio. Frente a esas denuncias, el inspector indicó, en otro informe, que el comportamiento de los estudiantes no era el adecuado porque no le permitían trabajar a la maestra y era casi imposible dictar clases. “En tal virtud se procede a dialogar y preguntarles (a los alumnos) cuál es el motivo de su comportamiento y alternando con el diálogo se les realiza actividad física controlada, que no excedió de dos o tres minutos…”.

 

Esta no es la primera denuncia sobre presuntos abusos cometidos en las escuelas de formación de la Policía en el país. En enero se difundió un video donde se ve que los aspirantes a policías de la Escuela Gustavo Noboa Bejarano, en Manabí, son sometidos a maltratos físicos. Los alumnos son obligados a ingresar en un túnel mientras los instructores rocían gas lacrimógeno dentro. “¿Qué prefieren, garrote o gas?”, dice uno de los instructores.

La Cedhu ha registrado 13 quejas de presuntas violaciones a los derechos humanos perpetradas en escuelas de formación de policías y militares del Ecuador, desde el 2007. César Duque, asesor legal de Cedhu, aclara que no todos los casos se registran, porque la gente no denuncia por temor. “Este tipo de prácticas son recurrentes en las escuelas de formación de los policías. El problema es que la sociedad se alerta cuando uno de estos casos se da a conocer en los medios. Es ahí cuando esas prácticas son abandonadas temporalmente, pero lamentablemente tienden a repetirse”, sostiene el funcionario. Las denuncias A raíz de la difusión del video de la Escuela Gustavo Noboa, en la Defensoría del Pueblo se informó que han registrado 10 denuncias de supuestos abusos a los DD.HH. Esto, en las diferentes escuelas de formación de militares y de policías.

Una fuente de esa dependencia dijo que esto se dio luego de que el director de esa entidad, Ramiro Rivadeneira, visitó la Escuela Gustavo Noboa en Manabí. “No podemos dar los nombres de los denunciantes para que no se traben las investigaciones”, precisó. La Defensoría inició hace tres semanas un recorrido por las escuelas policiales del Ecuador. Esto por las denuncias de maltratos físicos y psicológicos. Rivadeneira manifestó que los 14 centros de formación policial existentes en el Ecuador serán visitados por miembros de la Defensoría del Pueblo, Policía Nacional y Ministerio del Interior. La medida fue tomada con el fin de constatar el estado de las instalaciones y el tipo de capacitación que se brinda a los jóvenes que son formados. Rivadeneira manifestó que no tiene la autoridad para cerrar los centros que no tengan condiciones óptimas para los aspirantes en lo físico, psicológico e intelectual; sin embargo, adelantó que una vez concluidas las visitas, la Defensoría presentará un informe.

Los casos polémicos

El 6 de septiembre del 2007, cadetes de la Policía fueron sometidos a un prolongado entrenamiento físico y psicológico que les causó lesiones. Según datos de la Cedhu, a los jóvenes “les propinaron patadas, puñetes, insultos y ofensas a la dignidad, amenazas”. También recibieron cuatro horas de instrucción física. El caso fue archivado, porque los cadetes se abstuvieron de acusar. Otro hecho similar ocurrió 15 días después, cuando un soldado de la FAE falleció durante el entrenamiento de un curso de comando.

En la fase de entrenamiento permanecieron tres días sin comer ni beber agua. Según los médicos, el militar murió por una hemorragia aguda interna y una úlcera gástrica sangrante. El Ministerio de Defensa descartó que la causa de la muerte haya sido el ejercicio extremo. El caso fue cerrado. Un año después, en la Escuela de Inteligencia Militar, un sargento segundo de la FAE fue sancionado con 48 horas de arresto simple, sin especificarle el motivo del castigo. El uniformado dice que un instructor lo discrimina por temas raciales.

La Cedhu informó que no hay un seguimiento claro de acciones en este caso. Ahora, los padres del plantel policial señalan que fueron forzados a realizar las actividades. Las autoridades señalaron que “los alumnos demostraron falta de voluntad para organizar la cartelera aduciendo que ellos no la habían destruido. Después se realizó ejercicio controlado, de cuatro a cinco minutos de trote, actividad y tiempo que no son dañinos para el estudiante, sino que fortalece el cuerpo y la mente del individuo”.

Los  hechos relacionados con una denuncia sobre maltrato a los policías:

26/01/2012 El anuncio Un ex asesor del Ministerio del Interior difunde un video en el que aspirantes a policías de una escuela de formación en Manabí son obligados a ingresar a un túnel con gas lacrimógeno.  Los jóvenes también son amarrados y los hacen arrodillar sobre la tierra para recibir más gases.

27/01/2012 Los pedidos Ricardo Camacho,  experto en Derecho  Humanitario Internacional y quien hizo la denuncia,   sugirió a las  autoridades que los  responsables de  este hecho en  la Escuela de la Policía sean sometidos a pruebas psicológicas. Esto, para  evitar que se den más maltratos.

01/02/2012 Las sanciones El  ministro del Interior,  José Serano, anunció sanciones para los responsables  del supuesto maltrato  a los aspirantes de la Policía Nacional.   El hecho levanta una serie de comentarios, pues   gente vinculada a este tema  señalan que   el maltrato  no debe  producirse en las escuelas.

24/02/2012 Otra denuncia En Asuntos Internos de la Policía se abrió una investigación sobre el caso del liceo   y se  pidió  al Rector un informe. La diligencia de contestación a la denuncia se efectuó el viernes en la Junta Metropolitana de Protección de Derechos de la Niñez y Adolescencia de la Zona La Delicia.

Hechos investigados

El  4 de febrero del  2011, los policías que participan en el curso básico de un grupo de élite de la Policía no reciben comida adecuada, les  arrojan   gas en los dormitorios y cierran puertas y ventanas. Les obligan a cargar una cruz de 100 libras aproximadamente y les permiten dormir solo  pocas horas. El 14 de diciembre del 2011,  los padres de familia de dos estudiantes del Liceo Policial denuncian que tres niños fueron sometidos a ejercicios forzados.  Las autoridades lo niegan.

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