Parado sobre la maleta de madera que la heredó de su hermano mayor, cuando hizo la conscripción hace 3 años, Wilmer Ordóñez esperaba en fila la mañana de ayer para entregar su cédula y acuartelarse en la Base de Movilización Occidental de las Fuerzas Armadas, ubicada en las avenidas Pedro Menéndez Gilbert y Democracia.
Ordóñez, de 19 años, integraba el grupo de 50 jóvenes, entre 18 y 22 años, que se presentaron a la primera llamada que realizó el Comando Conjunto de las FF.AA. a los ciudadanos nacidos desde 1989 hasta 1993.
Otro de los jóvenes que llevó una maleta de madera fue Miguel Soledispa, de 18 años, a quien también su hermano le heredó el baúl hace 5 años.
A la Base de Movilización de esta ciudad llegaron por la mañana cerca de 500 aspirantes, algunos solos y otros acompañados de sus familiares.
Unos madrugaron cerca de la 01:00 para estar entre los primeros y ser sometidos a los exámenes médicos, como las pruebas de VIH, físicas y psicológicas. Posteriormente entregaron sus documentos y llenaron una hoja con sus datos personales.
Afuera del recinto militar, Manuela Mortilla lloraba mientras su hijo, Josué Marín, se sometía a las pruebas físicas para culminar el proceso.

Óscar Parrales, de 18 años, fue acompañado de sus padres, quienes lo esperaban para despedirlo antes de que inicie su largo viaje al Oriente, donde eligió quedarse los 12 meses que dura la conscripción.
Vicente Imaicela Rosillo, comandante de la Base Occidental, durante su discurso de apertura, manifestó que el servicio militar proporciona a los ecuatorianos una preparación intelectual, física, psíquica y moral que les permita obtener una formación integral.
Imaicela indicó que aún las mujeres no pueden acceder al acuartelamiento, debido a que no cuentan con instructoras y tampoco con la infraestructura para la comodidad de las aspirantes, pero que se está haciendo un estudio para ejecutarlo, sin detallar la fecha. 
En las afueras de la base, padres de familia, algunos aún con sus hijos, esperaban a que los militares den la orden de ingreso de más aspirantes, que se podían registrar hasta las 17:00.
En el patio de la Junta de Calificación los jóvenes fueron divididos en más de siete grupos y cada uno decidía a qué lugar deseaba viajar como Manabí, Santa Elena, Galápagos y Guayas. El cupo para las cuatro provincias para este año es de 2.303 ciudadanos. A nivel nacional son 6.050 jóvenes que serán repartidos en las tres ramas de las Fuerzas Armadas.
El comandante de la Base Occidental informó que se realizarán dos convocatorias más, una para el 2 de junio y la otra el 25 de agosto.

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