A pocos días de cumplirse el 30° aniversario de la guerra de Malvinas, el gobierno de Ollanta Humala se alejó de sus vecinos regionales al autorizar una "visita protocolar" de la fragata británica HMS Montrose, que patrullaba desde noviembre pasado las aguas del Atlántico sur y será reemplazada por el moderno destructor HMS Dauntless. 

El HMS Montrose amarrará el próximo 22 de marzo en el puerto de El Callao y se quedará durante cuatro días. El buque de guerra llegará con una tripulación de 186 miembros y un arsenal de distintos tipos de misiles, informa el documento emitido por el Congreso peruano con fecha del 27 de febrero de 2012 "que autoriza el ingreso de unidades navales y personal militar extranjero". 

La decisión del gobierno y del Congreso peruano sorprendió ya que se dio a conocer apenas dos días después del "firme respaldo" de la Unasur -de la que Perú forma parte- al reclamo argentino y a las denuncias de “militarización” en el Atlántico Sur. 

 

En su declaración final de la cumbre celebrada en Asunción, los países miembros manifestaron que "la presencia militar británica en las Islas Malvinas es contraria a la política de la región, de apego a la búsqueda de una solución pacífica en la disputa de soberanía", reiterando además el "rechazo a tal presencia" que fue calificada como "anacrónica situación colonial en suelo americano" y repudiaron la negativa del Reino Unido a reanudar las negociaciones con la Argentina. 

tn.com.ar