El Sistema Lanzacohetes Múltiple Astros CFN 2020, fabricado en Brasil y adquirido por la Armada en 2013, fue probado por primera vez durante la Operación Formosa, que reunió a 1.900 efectivos del 17 al 29 de octubre en la ciudad de Formosa, estado de Goiás. [Imagen: Carlos Vieira]www.fuerzasmilitares.org (20NOV2014).- Con una operación anfibia que simulaba la captura de una cabecera de playa en una costa hostil, la Marina de Brasil concluyó la Operación Formosa. El evento, que puso fin a un año de entrenamiento para la Infantería de Marina del país, reunió a 1.900 efectivos en el estado de Goiás.

La reciente ronda final de entrenamiento constó de cuatro etapas: movilización de tropas desde Rio de Janeiro a Brasília; talleres, donde los batallones fueron agrupados por áreas específicas; tácticas, etapa que consistió en un simulacro de una situación de crisis; y finalmente, la etapa de demostración.

Además del uso de aviones, como los jets de combate, armas antiaéreas y vehículos blindados para el transporte de tropas, el simulacro puso énfasis en el Sistema Lanzacohetes Múltiple y el radar SABER M60, que puede detectar e identificar simultáneamente diversos blancos en un radio de hasta 60 km. Tanto el sistema Astros como el radar SABER son fabricados en el ámbito nacional y fueron adquiridos por la Marina en 2013.

“Nuestro lanzacohetes múltiple es un arma que efectivamente traerá una mejora a la capacidad de la Fuerza de Infantería de Marina de Flota”, dijo el Comandante de la Fuerza de Infantería de Marina de Flota, Vicealmirante Washington Gomes da Luz Filho.

El entrenamiento con munición real es esencial para que la Fuerza de Infantería de Marina de Flota pueda mantener su característica principal: ser una fuerza expedicionaria y de despliegue rápido.

“Solo hay una forma para que los efectivos se consideren preparados. No es solamente con el entrenamiento; es el entrenamiento con munición real. No sirve entrenarnos en lugares donde no se puede disparar munición real”.

‘Indispensable’

El campamento de entrenamiento de Formosa, ubicado a 1.600 km de Rio de Janeiro y a 80 km de Brasília, pertenece al Ejército y ha sido usado por la Marina durante los últimos 25 años. Durante los pasados siete años, el entrenamiento ha incluido todas las áreas operativas del Cuerpo de Infantes de Marina, incluyendo armas y efectivos.

Si bien el campamento carece de mar, lo que podría complicar la simulación de acciones anfibias, sus características compensan con creces esta deficiencia. Las instalaciones cuentan con alojamiento, carpas, agua y red cloacal ubicadas muy cerca del lugar de entrenamiento. El campo en sí mismo es enorme, abarcando un área de 1352 km2.

“Esta zona es el único lugar donde tenemos las condiciones necesarias para desplegar dos mil efectivos de la Marina —es decir, una brigada anfibia— y además se pueden utilizar bajo condiciones reales todas las armas que conforman su arsenal, desde el fusil 556, un arma individual para el combate anfibio, hasta el sistema lanzacohetes Astros, que puede dar en un blanco a una distancia de hasta 80 km”, señaló el Vicealmirante Washington Gomes da Luz Filho.

Para movilizar a los efectivos y las armas de manera segura, se instalaron tres soportes logísticos. A medida que los vehículos llegan a los puestos de soporte, se realiza un mantenimiento de los mismos mientras los viajeros descansan. El traslado comenzó el 3 de octubre y finalizó el día 17 del mismo mes.

Es en ese lapso cuando el riesgo de accidentes es el mayor: no durante los ejercicios, sino durante el traslado de las tropas. Sin embargo, en los últimos años, la tasa de accidentes ha sido cercana a cero.

Acciones

Desde abril, 400 infantes de Marina han participado en la misión Garantia da Lei e da Ordem [Garantía de la Ley y el Orden] en el Complexo da Maré en Rio de Janeiro. Además, unos 200 infantes de Marina aún prestan servicios en las fuerzas de paz en Haití; y desde 2011, 20 de ellos participan en operativos de fuerzas de paz en el Líbano.

En 2010, las fuerzas se sumaron a un operativo humanitario en Chile después del terremoto. En 2011, cuando ocurrieron los deslaves en la región montañosa de Rio de Janeiro, brindaron ayuda humanitaria en Nova Friburgo.

En São Domingos, Cabo Verde, la Infantería de Marina prestó servicios como fuerzas de paz, bajo los auspicios de la Organización de Estados Americanos (OEA). Entre 1990 junto a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Infantería de Marina estuvo presente en Centroamérica, como observador militar de la desmovilización de los grupos guerrilleros nicaragüenses.

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