En octubre de 2014, el Programa de Asistencia Humanitaria del Comando Sur colaboró con el Ministerio de Defensa y el Sistema Nacional de Protección Civil, Prevención y Mitigación de Desastres de El Salvador aportando equipos de búsqueda y rescate para apoyar a su sistema de respuesta regional y local de la Unidad de Rescate Humanitario.www.fuerzasmilitares.org (22NOV2014).- Parte de los esfuerzos del Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM) de compromiso con países amigos de Sudamérica, Centroamérica y el Caribe incluyen estrategias de cooperación, como el Programa de Asistencia Humanitaria (HAP, por sus siglas en inglés) y el Programa de Alianza de Estados (SPP, por sus siglas en inglés) de la Guardia Nacional.

El HAP del Comando Sur trabaja todo el año para responder ante crisis y contingencias en Sudamérica, Centroamérica y el Caribe, en un proceso que consta de tres pasos: (1) construcción de edificaciones, (2) capacitación a autoridades locales para lidiar con desastres adecuadamente y (3) brindar equipamiento para fortalecer la capacidad propia de cada país para actuar ante estos desastres. Representantes del HAP trabajan directamente con autoridades gubernamentales de países amigos para definir, en primer lugar, sus necesidades inmediatas, y luego, fortalecer su capacidad para responder ante crisis humanitarias, desastres naturales y provocados por el hombre e iniciativas de mitigación y prevención de enfermedades.

Según William I. Clark, jefe de la División de Asistencia Civil Militar del Comando Sur, la intención del programa es “relacionarse con países amigos y desarrollar su capacidad para que puedan cubrir sus propios requisitos, fortaleciendo así nuestra relación para la cooperación, así como el trabajo conjunto con el objetivo común de aliviar el sufrimiento humano”.

El programa de Ayuda Humanitaria, Desastre y Asistencia Cívica en Ultramar (OHDACA, por sus siglas en inglés) apoya a la Secretaría de Defensa de los Estados Unidos y las estrategias de cooperación en seguridad de los comandantes de combate para desarrollar las capacidades locales y las relaciones de cooperación con aliados, amigos, la sociedad

civil y socios potenciales. Proporciona fondos para las actividades de Asistencia Humanitaria de los comandantes de combate para realizar una serie de proyectos conforme a los tres pasos mencionados anteriormente, incluyendo mejorar centros hospitalarios actuales, construir escuelas, excavar pozos, mejorar las instalaciones sanitarias y capacitar a personal del país anfitrión en operaciones de repatriación de refugiados y personas desplazadas internamente, así como la planeación de respuesta ante emergencias y catástrofes, todo lo cual puede realizarse en asociación con un ejercicio u operación militar, según el sitio del Departamento de Estado de los Estados Unidos sobre Operaciones Humanitarias.

Clark también explica que el programa realiza entre 45 y 50 proyectos al año solamente en la región de Centroamérica, Sudamérica y el Caribe. Estos esfuerzos variados están diseñados para que entidades estadounidenses civiles se vinculen con las autoridades del país anfitrión con supervisión militar para aumentar las capacidades del país que recibe dicha ayuda y fomentar su gobernanza, aumentando de ese modo la confianza de la población local en su gobierno.

En términos de planeación de respuesta ante emergencias, los esfuerzos incluyen brindar ayuda técnica y facilitar la construcción de centros de ayuda ante emergencias, centros operativos de emergencia, refugios y estaciones de bomberos, así como también patrocinar la preparación ante desastres y ejercicios de entrenamiento médico (MEDRETES), seminarios y conferencias con el objetivo de mejorar la capacidad colectiva de los países amigos para responder rápida y efectivamente ante desastres con la ayuda de los Estados Unidos. “El objetivo del HAP es mejorar las condiciones de vida y aumentar la legitimidad de los gobiernos de países asociados a través de la mejora de su capacidad de brindar servicios esenciales a su población y lograr que sean menos dependientes del apoyo internacional a la hora de responder en caso de desastres”, añadió Clark.

Los esfuerzos específicos de atención a la salud, como MEDRETES y el Programa de Acción Cívico Médico (MEDCAP), están hechos a la medida según las necesidades de las autoridades locales y son realizados por pequeños equipos médicos de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos en diferentes países amigos varias veces al año. Además de brindar tratamiento médico gratuito a miles de personas en varias comunidades e intentar mejorar el nivel general del sistema de atención a la salud del país anfitrión, estos eventos de entrenamiento también mejoran la preparación de las fuerzas médicas militares estadounidenses.

Por ejemplo, en marzo de 2013, el HAP ayudó a la Fuerza Aérea Brasileña a suministrar los equipos de antídotos para tratar el envenenamiento con cianuro, llamados Cyanokits®, al Ministerio de Salud para tratar a los sobrevivientes hospitalizados tras un fatal incendio ocurrido en una discoteca en Santa Maria, Rio Grande do Sul, que fueron expuestos a emisiones de gas de cianuro y en el que murieron 236 personas, la mayoría por inhalación de tóxicos, segúnReuters .

Más recientemente, en octubre de 2014, el HAP asistió al Ministerio de Defensa Civil y al Sistema Nacional de Protección Civil y Mitigación y Prevención de Desastres de El Salvador con capacidades de búsqueda aérea y rescate en apoyo al sistema de respuesta ante desastres regionales de la Unidad Humanitaria de Rescate. Para mejorar la capacidad colectiva civil militar de respuesta ante desastres a través de mejor preparación, respuesta y rescate, el HAP proporcionó un sistema de rescate mediante helicóptero y la capacitación correspondiente para dos helicópteros UH-1H de la Fuerza Aérea de El Salvador que apoyan a la unidad.

Actualmente, el HAP planifica iniciativas de mitigación y prevención de enfermedades para apoyar la respuesta del gobierno de los Estados Unidos ante el ébola en África Occidental. Su apoyo a la Organización Panamericana de la Salud, la Organización Mundial de la Salud, la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional y la Oficina de Asistencia ante Desastres en el Extranjero, de los Estados Unidos, como agencias líderes del esfuerzo, es a través del suministro de equipamiento de protección personal a los equipos de respuesta regionales que se están identificando para asesorar a los prestadores de atención locales en las regiones afectadas.

Por otra parte, el SSP es un programa de bajo costo que se guía por los objetivos de política exterior del Departamento de Estado de los Estados Unidos, pero que es administrado a través de la Guardia Nacional y puesto en práctica en apoyo a los comandantes combatientes de los Estados Unidos y los objetivos de cooperación en seguridad del jefe de misión. El SPP, constituido en 1993, incluye 68 asociaciones únicas con 74 países en todo el mundo, 28 de los cuales recaen dentro del Comando Sur, lo que lo convierte en uno de los más grandes dentro del Departamento de Defensa estadounidense para crear relaciones de cooperación y beneficio mutuo con las fuerzas civiles y armadas (o equivalente) de los países amigos.

Según la Guardia Nacional, “el SPP evolucionó de una decisión del Comando Europeo de los Estados Unidos para establecer un Programa de Equipo de Contacto Conjunto en la región báltica con soldados y efectivos de reserva de la Fuerza Aérea. Subsecuentemente, una propuesta de la Guardia Nacional asoció a los Estados Unidos con tres países emergentes del antiguo bloque soviético, dando nacimiento al SPP, que luego se convertiría en una herramienta clave de cooperación de seguridad estadounidense para facilitar la cooperación en todos los aspectos de los asuntos civiles y militares internacionales y fomenta los vínculos personales a nivel estatal".

El programa realiza actividades entre las que se incluyen el desarrollo de liderazgo; la reforma de la Defensa y la modernización militar; actividades de ingeniería y medicina de las Fuerzas Armadas; logística de aviación: mantenimiento y seguridad: seguridad portuaria y aérea; preparación ante desastres y manejo de crisis; protección de recursos e infraestructura crítica; programas de apoyo y planificación familiar.

El Coronel Thomas W. Hanley, jefe de la División de Integración de la Guardia Nacional del Comando Sur, dijo que el SPP existe en la región de centroaméricana, sudamericana y caribeña desde 1996, con el establecimiento de asociaciones entre Ecuador y Kentucky, Perú y West Virginia, Panamá y Missouri y Belice y Louisiana, pero se ha expandido y actualmente incluye asociaciones entre 28 países amigos y 18 estados estadounidenses.

El Coronel Hanley explicó que la Ley de Autorización de Defensa Nacional permite a los efectivos de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos apoyar a países amigos en actividades de respuesta ante emergencias y catástrofes con entidades civiles y militares. “Permite a la Guardia Nacional, la Aérea y la del Ejército hacer uso de armas de combate y habilidades militares, así como capacidades de soldado ciudadano (como actividades de primera respuesta y habilidades técnicas médicas ante emergencias) para aumentar las capacidades de respuesta en caso de emergencia en determinado país a través del intercambio de ideas, asesoramiento y ofrecimiento de tutorías para establecer centros de respuesta ante emergencia, hacer cumplir la ley, aplicar la ley marcial y establecer la infraestructura militar necesaria durante el manejo de una crisis”. Fundamentalmente, añadió, “nos da la oportunidad de exportar nuestras grandes capacidades de respuesta ante emergencias a fin de mejorar sus capacidades para responder, así como también aprender de sus lecciones y conceptos. Se trata de una sociedad”.

La asociación entre Jamaica y el Distrito de Columbia, por ejemplo, planea 10 eventos para 2015, todos los cuales se enfocarán en la prevención y el control de enfermedades infecciosas, entre ellas el ébola. Uno de ellos, el Intercambio de Expertos sobre Temas de Medicina (SMEE, por sus siglas en inglés), cubrirá el desarrollo de capacidades médicas de respuesta humanitaria ante catástrofes de ejército a ejército con Jamaica para mitigar enfermedades. “El objetivo general es revisar y analizar los procesos médicos de la Fuerza de Defensa de Jamaica y su manejo y operaciones sostenidas para la protección del cuerpo médico”, señaló el Mayor Michael Renwick, de la División del Programa de Asociación de Estados del Comando Sur.

En la misma línea de proactividad y preparación ante un posible brote de enfermedades infecciosas, la asociación entre Surinam y Dakota del Sur, existente desde 2006, también está planeando un SMEE sobre las mejores prácticas para el ébola, que se realizará en el país sudamericano entre el 18 y el 22 de noviembre. El panel de expertos que conducirá este evento ofrecerá el intercambio al Centro de Coordinación Nacional de Surinam para la Respuesta ante Desastres (NCCR, por sus siglas en inglés) y cubrirá temas entre los que se incluyen la implantación, la utilización y la eliminación de equipamiento de protección personal en caso que exista un brote viral, como el ébola.

Ya sea a través del Programa de Asociación de Estados o el Programa de Asistencia Humanitaria, Estados Unidos, a través del Comando Sur, está totalmente dedicado a la región sudamericana, centroamericana y caribeña con su presencia durante todo el año y la disposición para asistir a cada país en el desarrollo de capacidades para responder ante diferentes crisis. Esta sólida red de programas colectivos y de cooperación establece y continúa creando lazos fuertes y fructíferos que se traducen en asociaciones confiables y en constante expansión.

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