El escándalo desatado por miembros del Servicio Secreto que contrataron prostitutas en Colombia ha crecido en alcance, con la revelación de que los agentes y personal militar habían estado con al menos 20 mujeres antes de la llegada del presidente Barack Obama para la Cumbre de las Américas.

El miércoles, el precandidato presidencial Mitt Romney dijo que él "limpiaría la casa" en la agencia por el incidente, el cual se ha vuelto un tema embarazoso para la Casa Blanca en un año electoral.

"Lo correcto es quitar a las personas que traicionaron la confianza pública y antepusieron su diversión y sus intereses personales a los intereses de la nación", dijo Romney en entrevista radiofónica.

No obstante, dijo que seguía confiando en el director del Servicio Secreto Mark Sullivan, como lo han expresado también miembros de la Casa Blanca y el Capitolio.

El vocero de la Casa Blanca Jay Carney dijo el martes que Sullivan "respondió con rapidez al incidente y supervisa una investigación mientras hablamos".

Sullivan, quien ha enfrentado cuestionamientos del Capitolio sobre si las correrías pudieron haber puesto en riesgo la seguridad del presidente, dijo que había referido el asunto a un investigador gubernamental independiente.

El Servicio Secreto despachó más investigadores a Colombia para entrevistar a las mujeres involucradas. Sullivan dijo que los 11 agentes del Servicio Secreto y los 10 miembros del ejército que están bajo investigación dieron diferentes versiones sobre quiénes eran las mujeres, de acuerdo con el representante Peter King, presidente de la comisión de seguridad nacional de la cámara baja.

King es uno de los legisladores que es informado por Sullivan sobre la investigación.

"Algunos admiten que eran prostitutas, otros dicen que no, que eran mujeres que conocieron en el bar del hotel", dijo King en entrevista telefónica.

Sullivan dijo que ninguna de las mujeres, que tuvieron que presentar carnés de identidad en el hotel, era menor de edad. "Pero prostitutas o no, meter a un extranjero en una zona de alta seguridad es un problema".

La senadora Susan Collins, la republicana de mayor rango en la comisión de seguridad nacional, dijo el martes que "20 o 21 mujeres extranjeras" fueron llevadas al hotel. Once de los estadounidenses involucrados eran del Servicio Secreto, dijo, y "presuntamente infantes de Marina estuvieron con el resto".

King dijo que parecía que la agencia "corrió con suerte" . Si las mujeres hubieran estado trabajando para una organización terrorista o para algún otro grupo antiestadounidense, dijo King, hubieran tenido información sobre el paradero del presidente o sobre protocolos de seguridad mientras estaban en las habitaciones de los agentes.

"Pudo haber sido desastroso", dijo King.

Obama ha pedido una investigación exhaustiva y dijo que estaría furioso si las acusaciones resultan ciertas.

El jueves de la semana pasada, se ordenó a 11 agentes del Servicio Secreto regresar de Colombia a Estados Unidos y se les suspendió por organizar una fiesta a la que presuntamente asistieron prostitutas. El lunes, la agencia anunció que también había revocado las credenciales de los agentes.

Por lo menos 10 miembros de las fuerzas armadas de Estados Unidos que estaban en el mismo hotel también son investigados por su participación en la fiesta.

Aunque las identidades de los investigados no se han divulgado, el candidato republicano al Senado federal en Maryland Daniel Bongino dijo el martes a The Associated Press que su hermano, un agente que estaba comisionado en Colombia, "coopera" con la investigación. Bongino, también ex agente del Servicio Secreto, insistió en que su hermano no era uno de los investigados.

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