En circunstancias en que las fuerzas armadas y policiales tienen que enfrentar el crimen organizado, la delincuencia y el narcotráfico (en zonas como el Vraem), treinta y dos portatropas y tanquetas se deterioran cerca del mar de Ventanilla
En circunstancias en que las fuerzas armadas y policiales tienen que enfrentar el crimen organizado, la delincuencia y el narcotráfico (en zonas como el Vraem), treinta y dos portatropas y tanquetas se deterioran cerca del mar de Ventanilla

www.fuerzasmilitares.org (22FEB2016).- En circunstancias en que las fuerzas armadas y policiales tienen que enfrentar el crimen organizado, la delincuencia y el narcotráfico (en zonas como el Vraem), treinta y dos portatropas y tanquetas se deterioran cerca del mar de Ventanilla, en donde el tiempo, el polvo y la corrosión están afectando el lote de vehículos en un almacén en el Callao;

Y aunque muchos especialistas sostenían que estas unidades no servían para la policía una pregunta se hace en voz alta…¿qué hubiera ocurrido si se contaba con estas unidades antimotines en el recordado y trágico desalojo de la Parada en el año 2012 en donde utilizó a la policía montada?

¿Qué ocurrió?

Los 32 portatropas y vehículos blindados que hoy se oxidan en el Callao son parte de un lote de 44 vehículos que en diciembre del 2009 la administración aprista pretendía comprar a la empresa israelí Hatehof, las unidades policiales iban a ser destinadas para los valles de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro, y el costo total de la negociación sería la suma de 11,099,000 dólares americanos.

Pero en medio de escándalos y denuncias por sobrevaloración se intentó resolver el contrato, aunque para entonces ya se había adelantado un pago de US$ 4’439,600, que equivalía al 40% del monto del contrato, mientras que Hotehof había entregado una carta fianza por 554,950 dólares.

El contrato con la empresa Hatehof establecía que, a fin de verificar el cumplimiento de las especificaciones técnicas, especialistas de la PNP efectuarían dos viajes a Israel, realizándose un solo viaje a cargo del ex jefe de Logística de la PNP general Mario Obregón, quien constató que dos de los vehículos tenían doble numeración en el chasís y otras eran del año 2007 y 2009.

El 6 de mayo del 2010, el mismo jefe de logística de la PNP, Mario Obregón, dio por superadas las observaciones y autorizó el embarque de los portatropas al Perú.

La división de abastecimiento de la policía dio la conformidad y los Wolf 1 y Wolf 2 fueron embarcados y llegaron a Lima siendo desaduanados por la policía.

Tediosa y larga batalla legal

Avanzado el desaduanaje, el cual se dio cumpliendo el contrato por parte de la empresa israelí pero empañado por los escándalos con respecto a su adquisición, el presidente Alan García determinó que se cancele el proceso de adquisición sin imaginar lo que generaría este proceso y que implicaría una batalla legal que duró hasta hace pocos días, siendo el único perjudicado el Perú.

La disputa legal concluyó con un fallo de la 2a Sala Civil de Lima, de la subespecialidad comercial, ratificando los términos de un laudo arbitral de octubre del 2014. El laudo y los jueces dicen que ganó Hatehof y que el Perú debe pagar todo, hasta los gastos de almacén y quedarse con los vehículos oxidados.

Muchos especialistas conocedores del tema sostienen que nunca se debió rescindir el contrato y que de continuar con el tema el Perú debe devolver las garantías más intereses, pagar daños y perjuicios, los honorarios del tribunal arbitral y almacenaje, lo que equivaldría unos 12’929,949 dólares, más intereses.

¿Buen negocio? …Y mientras tanto el óxido y el polvo continuarán acabando con el brillo de las carrocerías volviendo inservibles por temas burocráticos e ineficientes bienes que nuestro país necesita ahora más que nunca.

Datos:

Los vehículos de uso policial están en los depósitos de “Chillón Almacenes Generales” desde junio del 2010. Casi seis años en abandono y el Estado adeuda un aproximado de 1’247,344.06 dólares por el almacenaje.

Los portatropas y vehículos blindados estacionados en los depósitos de la almacenera Chillón no se encuentran registrados en la base de datos de la PNP.

tiempo26.com