Barack Obama es el primer presidente de la historia de Estados Unidos en apoyar el matrimonio entre dos personas del mismo sexo. A menos de seis meses de las elecciones, el demócrata se atrevió este miércoles con un debate que aún sigue siendo polémico en lugares clave. Unas horas antes, los electores de Carolina del Norte, igual que otros 29 estados, habían votado a favor del veto preventivo de las bodas gays en su territorio.

En una esperada entrevista con la ABC, el presidente dijo: "Para mí, personalmente, es importante dar un paso al frente y afirmar que las parejas del mismo sexo deben poder casarse". Obama dijo entender las connotaciones religiosas que tiene la palabra "matrimonio", pero citó como parte de su "evolución" sobre el debate a los miembros gays de su gabinete que tienen "relaciones monógamas" y "crían hijos juntos" y a los soldados que "luchan" por él y se sienten "limitados" por no poder casarse.

También hizo una referencia a sus hijas. "Malia y Sasha tienen amigos cuyos padres son parejas del mismo sexo... No se les ocurriría pensar que se les trata de manera diferente", explicó.

Su posición no cambiará, en cualquier caso, la variada situación legal en el país, donde el matrimonio es una competencia de los estados. Al menos mientras el Tribunal Supremo no intervenga en el debate, algo que todavía no ha decidido y que podría hacer en el caso de California.

El apoyo de Obama no tiene valor legal, pero es un espaldarazo simbólico. En 1996, cuando era candidato al Senado en Illinois, dijo que favorecía la legalización de las bodas entre gays, pero dos años después se echó atrás y optó por apoyar sólo las uniones civiles. Desde la campaña de 2008, el presidente apenas había sugerido que sus ideas estaban “evolucionando”, pero inesperadamente su vicepresidente, Joe Biden, le ha obligado a aclararse.

El domingo, Biden dijo en la NBC: "Estoy totalmente cómodo con el hecho de que los hombres que se casan con hombres, las mujeres que se casan con mujeres y los hombres y mujeres heterosexuales que se casan entre ellos tengan exactamente los mismos derechos". Él mismo subrayó que Obama no había tomado partido sobre la cuestión. Y en los últimos tres días, activistas, donantes y miembros de su campaña y su Gobierno han pedido al presidente que opine, entre ellos los ministros de Educación y Vivienda y Caroline Kennedy.

La opinión de los ciudadanos

Las bodas entre personas del mismo sexo son legales en Nueva York, Vermont, Massachusetts, New Hampshire, Connecticut, Iowa y la ciudad de Washington. En Maryland serán legales desde el próximo enero si un referéndum no lo impide en noviembre.

Según las encuestas, la mayoría de la población de Estados Unidos ya considera normal que las parejas homosexuales se casen con plenos derechos. En mayo de 2011, el 53% de los ciudadanos decían apoyar las bodas gays, según Gallup. Ahora, según otro sondeo suyo publicado el martes, es el 50% frente al 48% que las rechaza. La empresa preguntó por primera vez en 1996 y entonces sólo el 27% de la población las respaldaba.

Es un asunto que polariza a los estadounidenses. Casi dos tercios de los demócratas apoyan la legalización del matrimonio gay, mientras lo hacen el 57% de los independientes y el 22% de los republicanos.

Frente al apoyo general, el panorama es muy diferente en el sur y el centro de Estados Unidos. Allí están la mayoría de los 30 estados que han aprobado leyes preventivas para que el matrimonio sea siempre la unión de un hombre y una mujer. Es un territorio tradicionalmente republicano, pero Obama aspira a conquistar algunos de esos estados, como Georgia y Florida. El matrimonio gay también está prohibido con el apoyo de los votantes en Ohio y Virginia, también esenciales para el resultado del 6 de noviembre.

El rival republicano, Mitt Romney, se opone al matrimonio entre personas del mismo sexo y a las uniones civiles. Sólo acepta algunos derechos básicos, como el de visita en el hospital. Y defiende una enmienda a la Constitución de Estados Unidos para que ningún estado permita las bodas gays, por ejemplo en Massachusetts, donde él fue gobernador.

Romney ha aprovechado las declaraciones de Obama para reafirmar su oposición al matrimonio y a las uniones civiles entre homosexuales, después de que el mandatario apoyara por primera vez públicamente que las personas del mismo sexo se casen.

"Mi punto de vista es que el matrimonio en sí mismo es una relación entre un hombre y una mujer y esa es mi preferencia", dijo Romney en un acto en Oklahoma poco después de que Obama se declarara por primera vez a favor del matrimonio homosexual, en una entrevista concedida a la cadena de televisión ABC.

Romney destacó que ha mantenido "el mismo punto de vista" durante toda la contienda por la candidatura presidencial republicana, que ya tiene prácticamente asegurada.

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