Luis Felipe Ríos CastañoInformación relativa a temas estratégicos de la defensa del país y la cooperación militar que brindan Rusia y Venezuela a Nicaragua, habría sido filtrada por el capitán Rubén Castillo Ruiz al supuesto espía colombiano, Luis Felipe Ríos Castaño, refiere la acusación que el Ministerio Público presentó ante los tribunales capitalinos, contra el extranjero.

En el extenso libelo acusatorio radicado en el Juzgado Quinto de Distrito Penal de Audiencia de la capital, se indica que Rubén Castillo Ruiz, quien laboraba en la Fuerza Aérea, entregó dicha información a cambio de entre 3,000 y 4,000 dólares.

La Fiscalía agregó que Castillo Ruiz entregó información clasificada al supuesto espía colombiano desde julio de 2011. Dicho documento estaba en formato power point y se refería a un ejercicio del Ejército de Nicaragua, realizado con el apoyo de la Fuerza Aérea.

La primera reunión ocurrió el 25 de julio de 2011, en la gasolinera ubicada frente al portón de la Fuerza Aérea, en las cercanías del Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino.

De acuerdo con el escrito acusatorio, en agosto del 2011 el capitán Castillo Ruiz proporcionó más información clasificada del Ejército a Ríos Castaño, quien a su vez remitía la documentación a sus superiores en Colombia.

El capitán Castillo Ruiz también entregó a Ríos Castaño información protegida sobre la Fuerza Aérea de Nicaragua, se indica en la acusación presentada por el inspector de la Fiscalía, Armando Juárez.

Tanto Castillo como el teniente Amaru Álvarez Granera --el otro militar nicaragüense acusado y quien laboraba en el Primer Comando Regional-- fueron contactados por Ríos Castaño a través de sus respectivas parejas o exparejas, a quienes se les presentó como corresponsal de una revista interesada en publicar fotografías de unidades militares. La esposa de Álvarez Granera fue contactada por el colombiano a través de Facebook.

Un teniente en crisis económica

La acusación relata que Ríos Castaño contactó al teniente Álvarez en noviembre de 2011 en Estelí. En esa ocasión el militar le habría dicho que tenía muchas necesidades económicas y que estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario para solventar su situación financiera.

Fue en febrero de 2012 cuando el teniente Álvarez se comprometió a entregar documentos y fotografías clasificadas del Primer Comando Regional del Ejército. Un mes después cumplió esa promesa.

Por la información proporcionada, el teniente Álvarez recibió al menos dos pagos de US$1,000 cada uno, según la acusación que presentó el Ministerio Público contra el supuesto espía extranjero.

Para el envío de la información proporcionada por los dos militares, Ríos Castaño utilizaba correos electrónicos de servicio gratuito, colocando la información como borrador, para evitar de esta manera dejar pruebas del traslado de la misma.

Como pruebas documentales, la Fiscalía ofrece los correos electrónicos de Ríos Castaño enviados a sus jefes en Colombia y a los dos militares acusados, así como las copias de las transferencias de dinero que Ríos Castaño recibió provenientes de Colombia.

Entre el 12 de octubre de 2011 y el 8 de julio de 2012, Ríos recibió 60 transferencias monetarias desde Colombia, teniendo 14 remitentes que totalizaron US$29,031.49, según una de las pruebas ofrecidas por el Ministerio Público.

Por su parte el inspector de la Fiscalía, Armando Juárez, dijo que de acuerdo con la información brindada por el espía colombiano, quienes lo reclutaron son militares de las Fuerzas Armadas de Colombia.

“Tenemos las evidencias, por eso la prueba que tenemos es contundente y por eso esperamos que el juez haga justicia para el Estado de Nicaragua”, expresó el fiscal Juárez.

El alto cargo del Ministerio Público dijo que el espía colombiano, quien se ha mostrado colaborador durante las investigaciones, agregó que éste tenía como misión fundamental obtener “información sensible sobre los planes de defensa del Ejército de Nicaragua y para ello tenía que reclutar a parte de sus miembros”.

El Nuevo Diario se comunicó vía telefónica con la Embajada de Colombia en Nicaragua, donde Adriana Ramírez, asistente de la embajadora Luz Estela Jara, informó que la jefa de la delegación diplomática está fuera del país, agregando que el cónsul y el encargado de negocios de la sede diplomática estaban reunidos.

Penas graves

El teniente Amaru Álvarez Granera y el capitán Rubén Castillo Ruiz serán juzgados ante la Corte Militar, por la comisión de los delitos de espionaje militar, revelación de secretos y desobediencia.

El artículo 98 del Código Penal Militar establece que el delito de espionaje militar se pena con entre 15 y 25 años de prisión en “tiempo de paz”.

“Comete delito de espionaje el militar que en tiempo o estado de un conflicto armado, se procurare, difundiere, falseare o inutilizare información clasificada o de interés militar susceptible de perjudicar la seguridad o la defensa nacional; o de los medios técnicos o sistemas empleados por las fuerzas del Ejército o por las industrias de interés militar; o la revelase a potencia extranjera, asociación u organismo internacional, y será condenado como espía a la pena de quince a veinticinco años de prisión”.

El artículo 23 del Código Penal Militar contempla que corresponde a los jueces militares de Audiencia, el conocimiento de los delitos militares en la audiencia preliminar e inicial; así como el conocimiento y resolución de las faltas penales militares; y a los jueces militares de Juicio, actuar como juez militar de Audiencia para conocer de los delitos militares.

Era corresponsal

El colombiano Luis Felipe Ríos Castaño, acusado por el Ministerio Público de espionaje y violación de secretos de Estado, trabajaba como corresponsal en Colombia para las publicaciones del Grupo español Edefa S.A.

Edefa S.A. se dedica a múltiples áreas --inversiones, consultorías, internet y la aviación comercial--, destacándose en el área de la comunicación.

Según la página web del Grupo, en 1999 se creó una División de Comunicación “cuya misión es la asesoría y desarrollo de todo tipo de actividades en el ámbito de la comunicación empresarial”.

En la edición de la revista “Fuerzas de Defensa y Seguridad”, 359, de marzo de 2008, se ofrece el artículo “Recursos extraordinarios para la modernización del aparato militar colombiano”, firmado por “Felipe Ríos, corresponsal de Grupo Edefa, en Colombia”.

En la citada página web se detalla parte del contenido del artículo escrito por Ríos Castaño: “Apoyado en un nuevo impuesto patrimonial, el presidente colombiano destina recursos extraordinarios para la modernización del aparato militar de su país. Nuestro corresponsal en Colombia nos explica en qué consiste este plan de fortalecimiento de la Política de Seguridad Democrática”.

Santos: "voy a investigar"

Consultado ayer por los medios de comunicación, el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, dijo que indagará sobre el hecho.

“Mandé a investigar bien de qué se trata. Tuve esa información esta mañana, de un supuesto espía. Pero es un asunto de seguridad nacional que no comento con la prensa”, declaró hoy escuetamente el mandatario colombiano en Costa Rica, donde realizó una fugaz visita para reunirse con la presidenta de ese país, Laura Chinchilla, informó la agencia EFE.

Por su parte el ministro de Defensa colombiano, Juan Carlos Pinzón, dijo “yo no tengo más información que la que se conoce en los medios de comunicación hasta este momento”.

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