El presupuesto militar de China ascenderá en 2012 a $106.400 millones de dólares, lo que supone un aumento del 11,2% con relación al año pasado, anunció el portavoz de la Asamblea Popular Nacional, Li Zhaoxing.

Los presupuestos para el año en curso serán sometidos a aprobación durante la nueva sesión de la Asamblea Popular que arranca mañana, lunes.

Según Li Zhaoxing, “el Gobierno chino realiza una política de equilibrio entre el crecimiento militar y el económico”, y los principales gastos del presupuesto militar se destinarán, al igual que antes, para mejorar la calidad de vida de los soldados, para formarlos y mejorar su equipamiento, así como para realizar investigaciones en materia de Defensa y para desarrollar, almacenar y transportar armas.

“China está comprometida con el desarrollo pacífico y nuestra política militar tiene un carácter defensivo”, afirmó el portavoz.

Al mismo tiempo, subrayó que el gasto militar de China representa un 1,28% del PIB nacional, mientras que en países como EEUU y el Reino Unido esa cifra supera el 2%.

El desarrollo militar de China el aumento de sus gastos en materia de Defensa causan preocupación a los países occidentales. Según previsiones de expertos europeos, para 2015 el gasto militar chino podría aumentar a 238.200 millones de dólares, una cifra que dobla prácticamente los 119.800 millones gastados en 2011.

Al comentar esas proyecciones, el portavoz del Ministerio chino de Defensa, Geng Yansheng, indicó anteriormente que no sabe “de dónde los autores del informe sacaron esas cifras”.

“China diseña su presupuesto militar de acuerdo con el interés de la seguridad nacional y su desarrollo económico, y no desarrollará su potencia militar por encima de ello”, aseveró.

Con sus más de 2,3 millones de efectivos, el Ejército Popular de Liberación de China es uno de los mayores del mundo.

RIA Novosti

La central nuclear de Kudankulam, que se construye en la India con ayuda de Rusia, será inaugurada ya dentro de poco tiempo, aseguró hoy el ministro de Estado en la oficina del jefe del Gobierno indio, Shri V. Narayanasamy.

"Pienso que el Gobierno del estado de Tamil Nadu (donde se construye la planta) lo hará ya dentro de poco tiempo", dijo Narayanasamy ante la prensa.

La puesta en marcha del primer reactor estaba prevista para finales de 2011, pero lo impidieron hacer las protestas de los habitantes locales, que rechazan el uso de la energía nuclear y exigen suspender la construcción de la planta.

Los detalles se desconocen. Lo único que se sabe es que el vicepresidente de la República Popular China, Xi Jinping, que será seguramente el nuevo líder del país a finales del año, se reunió en Washington con el presidente estadounidense Barack Obama, la secretaria de Estado Hillary Clinton, el secretario de Defensa Leon Panetta y otros dirigentes de EEUU.

Esta administración se esforzó en complicar la vida al país asiático y ahora quiere tantear al futuro secretario general del Comité central del Partido Comunista de China y presidente de la República Popular.

No se asustan

Con el actual líder chino, Hu Jintao, no hay dudas: es una esfinge que habla en público con frases formuladas con antelación. Sus subordinados, sin embargo, a veces pierden los nervios, lo cual es comprensible cuando Estados Unidos proyecta hacia Asia todo su poder militar y sus esfuerzos diplomáticos. En particular intenta atraer a su bando o escindir al principal socio de China, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ANSA) integrada por diez estados de la región. También fortalece las alianzas militares con Japón y Corea del Sur y amplía su presencia militar en Australia, Singapur o Filipinas.

A principios de febrero, Rusia y China vetaron una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para impedir que en Siria se repita lo que ocurrió en Libia, donde con ayuda de la OTAN fue derrocado el gobierno, el petróleo pasó a manos extranjeras, y su  población quedó al borde de una guerra civil.

Al explicar el veto de Rusia, el representante ruso ante la ONU, Vitali Churkin dijo que el proyecto de resolución no estableció mecanismos para poner fin a la violencia, y tampoco impuso el dialogo como única salida al conflicto.

“El proyecto de resolución propuesto  a votación no refleja la situación actual en Siria y envió señales parciales que alientan a una de las partes involucradas”, dijo Churkin.

En lenguaje diplomático, Churkin dijo que Moscú no está de acuerdo en que la resolución responsabilice exclusivamente a las autoridades sirias de la ola de violencia que afecta el país, cuando la oposición también utiliza la fuerza en su lucha por el poder.

El presidente sirio Bashar Asad firmó el proyecto de la nueva constitución. En la votación participaron más del 89% de la población, informó  hoy la prensa local.

El pasado domingo en Siria se celebró un referendo sobre el proyecto de la nueva constitución, que propone la supresión del artículo octavo, sobre el papel dirigente del partido Baaz, y en lugar de éste se propone la igualdad de todos los partidos políticos.

Según la fuente, más de 8,37 millones de sirios participaron en el referendo y de acuerdo al documento el actual presidente podría volver a presentar su candidatura a la presidencia.

Desde marzo de 2011, Siria es escenario de masivas protestas que exigen la renuncia del presidente Bashar Asad. Según datos de la ONU, los enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad han causado ya más de 5.000 muertos.

Las autoridades sirias, a su vez, reportan más de 2.000 policías y soldados muertos en choques con grupos armados de la oposición. En los ataques participan miembros del llamado "Ejército de Siria Libre" creado hace unos meses por desertores del Ejército sirio.

RIA Novosti