Hussein Tantawi, Leon Panetta y Mohamed MorsiEstados Unidos y sus aliados realizan un gran esfuerzo para presionar al máximo el régimen actual de Damasco y conseguir así la destitución del presidente sirio, Bashar Asad, declaró el secretario de Defensa de EEUU, Leon Panetta.

El jefe del Pentágono hizo estas declaraciones anoche antes de abandonar la capital egipcia, a la que había viajado para entrevistarse con el nuevo presidente del país árabe, Mohamed Morsi, y el responsable del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, Hussein Tantawi.

“EEUU junto con sus aliados continúan esforzándose al máximo para presionar al régimen sirio y conseguir que Bashar Asad abandone su cargo”, afirmó.

Según Panetta, Washington también pide “transformaciones democráticas en Siria que den al pueblo sirio nuevas oportunidades”.

Por otro lado, el jefe del Pentágono indicó que el Gobierno estadounidense busca organizar el envío de ayuda humanitaria a la población siria y sobre todo a los refugiados sirios en países vecinos.

La petición de la renuncia de Asad, junto con una propuesta de sanciones contra su país, está recogida también en un proyecto de resolución sobre Siria que fue presentado la víspera por Arabia Saudí y otros países árabes ante la ONU y que será votado por la Asamblea General el próximo jueves, 2 de agosto.

Los autores del texto piden a los 193 países miembros de la ONU aprobar sanciones contra Damasco, tal como lo hizo la Liga Árabe en noviembre pasado, y elogian otras iniciativas de la organización panárabe, especialmente el “llamamiento al presidente sirio a dejar el poder”.

Anteriormente, los países occidentales miembros del Consejo de Seguridad presentaron un nuevo proyecto de resolución que preveía sanciones contra Siria. No obstante, Rusia y China vetaron el documento ante el temor de que una intervención militar y la pérdida de la soberanía sólo empeoren la crisis siria e incluso deriven en un conflicto regional.

Los enfrentamientos armados entre las fuerzas leales al presidente Asad y la oposición armada causaron en Siria más de 16.000 muertos desde marzo de 2011, según las últimas estimaciones de la ONU.

RIA Novosti