En la masacre de Hula murieron al menos 30 niños.

"La creciente militarización del conflicto es desastrosa para el pueblo  sirio y podría provocar consecuencias trágicas para la región entera", añade la comisión, que vuelve a hacer un llamamiento a la comunidad internacional para que muestre unidad de acción en la búsqueda de una salida negociada y política al conflicto. 

"Las fuerzas gubernamentales y los miembros de la Shabiha han cometido crímenes contra la humanidad -asesinatos y torturas-, crímenes de guerra y graves violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional, incluidos asesinatos fuera de la ley, ataques indiscriminados contra civiles y actos de violencia sexual", dice el documento de la comisión que preside Sergio Pinheiro.

Estas violaciones, según esta pesquisa, se cometieron en el marco de una política de Estado "con implicación de los más altos niveles de las fuerzas armadas y de seguridad, y del Gobierno" de Damasco.

También las fuerzas rebeldes son acusadas en el documento de "crímenes de guerra, incluidos asesinato, ejecuciones extrajudiciales y tortura", aunque la comisión indica que "estas violaciones y abusos no tuvieron la misma gravedad, frecuencia y escala" que los cometidos por el Gobierno y la Shabiha.

Sobre la situación del conflicto armado, la comisión destaca que desde el mes de febrero la situación se ha deteriorado de manera significativa connuevos focos de enfrentamientos, tácticas más agresivas y mayores medios militares en ambas partes.

La comisión vuelve a lamentar la falta de acceso a territorio  sirio, admitiendo que socava su capacidad para llevar a cabo el mandato encargado por la ONU, y sigue basando su trabajo en entrevistas telefónicas con personas que están en distintos puntos de  Siria, así como con refugiados y familiares de víctimas.

El informe llama la atención sobre el deterioro de la situación socioeconómica y humanitaria -"lo deja a la mayoría de la población en un estado de abandono"- y critica las sanciones internacionales contra el régimen de Bashar al Asad, que considera "una negación de los derechos humanos más básicos del pueblo  sirio".

Alerta asimismo sobre el impacto de "un conflicto armado no internacional" -término legal para definir una situación de guerra civil- y denuncia que "la población civil de todas las comunidades soporta el peso, con miles de personas que han perdido la vida".

EFE