El presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, llegará este miércoles a Cuba, tercera escala de su gira latinoamericana, en medio de una creciente tensión con Occidente por su polémico programa atómico, agravada por el asesinato de un científico nuclear iraní en Teherán.

"El distinguido visitante sostendrá conversaciones con el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y desarrollará otras actividades", informó este miércoles el diario oficial Granma en una escueta nota.

Ahmadinejad, que permanecerá menos de 24 horas en la isla, dictará además una conferencia en la Universidad de La Habana, según el programa oficial, pero los medios iraníes dijeron que también se entrevistará con el líder histórico de la revolución Fidel Castro, de 85 años, retirado del poder desde 2006 por motivos de salud.

El presidente iraní llegará a las 09H45 locales (14H45 GMT) a La Habana procedente de Managua, donde proclamó el martes que su país lucha por "la solidaridad y la justicia" en el mundo, mientras sube de tono su disputa con Estados Unidos y Europa por su programa de enriquecimiento de uranio.

En las escalas previas de esta gira por cuatro países con discurso hostil hacia Washington, que culminará en Ecuador, Ahmadinejad cosechó apoyo para su programa nuclear -que asegura tiene fines pacíficos- del mandatario venezolano, Hugo Chávez, en Caracas, y del nicaragüense, Daniel Ortega, en Managua.

La tensión en la región del Golfo se elevó más este miércoles, después del asesinato del científico nuclear iraní Mostafa Ahmadi Roshan, uno de los subdirectores de la planta de enriquecimiento de Natanz (centro), al estallar una bomba magnética colocada en su automóvil al este de Teherán.

El vicepresidente de Irán, Mohamad Reza Rahimi, acusó a Estados Unidos e Israel de estar detrás de este atentado, afirmando que esos ataques no detendrán los "progresos" del programa nuclear.

"Esta acción terrorista cometida por los agentes de la opresión (Estados Unidos) y del régimen sionista (Israel) está destinado a impedir que nuestros científicos sirvan" a su país, declaró Rahimi, citado por la televisión estatal.

Cuba, el punto de la gira de Ahmadinejad más cercano a Estados Unidos (a 140 kilómetros de la costa de Florida), ha defendido el derecho de Teherán a desarrollar la energía nuclear con fines pacíficos, aunque Fidel Castro criticó en septiembre de 2010 al presidente iraní por su retórica antijudía.

"Está previsto que el mandatario iraní se reúna con (Fidel) Castro durante su visita a Cuba", señaló el lunes la agencia iraní IRNA, citando al embajador cubano en Teherán, William Carbó. Sin embargo, los medios cubanos, todos bajo control estatal, no han informado al respecto.

Ahmadinejad se reunirá con Raúl Castro en la tarde de este miércoles, después de su conferencia en la Universidad de La Habana, y depositará flores ante el monumento al héroe nacional José Martí en la Plaza de la Revolución, un símbolo del régimen comunista cubano.

El mnisterio de Relaciones Exteriores cubana no ha adelantado cuál será el tema de la conferencia de Ahmadinejad, quien a primera hora del jueves continuará su viaje a Ecuador, última etapa de su gira latinoamericana, iniciada en Venezuela el domingo.

Fidel Castro, quien ha fustigado en varios artículos de prensa a Estados Unidos, Europa e Israel por sus políticas hacia Irán, había recibido a Ahmadinejad en 2006, poco después de delegar el poder a su hermano Raúl, durante una cumbre del Movimiento de Países No Alineados en La Habana.

Cuba e Irán, aliados políticos sobre todo frente a Washington, vivieron revoluciones que cambiaron su historia y su posición ante el mundo: Cuba en 1959 (comunista) e Irán en 1979 (islámica).

Los dos países tienen posiciones cercanas en organismos internacionales, donde Teherán condena el embargo estadounidense a la isla y La Habana reconoce el derecho iraní al desarrollo de su programa nuclear con fines pacíficos.

Ambos gobiernos trabajan actualmente para impulsar sus relaciones de cooperación y dinamizar el comercio bilateral, que cayó de 46,4 millones de dólares en 2008 a 27 millones en 2009, la cifra oficial publicada más recientemente.

AFP