Destrucción en SiriaOccidente hace la vista gorda ante la violencia en Siria por razones de conveniencia política, declaró hoy el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov. "El sentido de esta postura es que los atentados son admisibles si se trata de una conveniencia política desde el punto de vista de Occidente", dijo Lavrov en un encuentro con periodistas rusos.

Comentó que "estaría muy contento si los socios en Occidente logran disipar sus sospechas".

El ministro comentó así la negativa de varios miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU de condenar los atentados terroristas perpetrados en Siria.

El domingo pasado, Rusia presentó al Consejo de Seguridad dos anteproyectos que condenan los recientes atentados en Irak y Siria, pero fue aprobado sólo el documento referente a Irak.

Según explicaron algunos de los miembros del Consejo de Seguridad, los atentados en Siria "no se pueden separar del contexto general de la situación de violencia que vive este país".

A juicio de la delegación rusa, tal postura significa la renuncia al principio de que el terrorismo no tiene justificación, un principio reiterado en varias ocasiones por el Consejo de Seguridad de la ONU.

"Para Occidente, incluso no hubo atentado como tal porque fue dirigido contra los jefes de los cuerpos armados, que luchan contra los rebeldes sirios", agregó el jefe de la diplomacia rusa.

Una cadena de atentados sacudió Irak el 9 de septiembre. Perdieron la vida más de 90 personas, principalmente agentes de seguridad, y otras 300 resultaron heridas.

Ese mismo día se produjo una serie de atentados en Alepo, la segunda ciudad de Siria, donde las explosiones de varios coches bomba mataron a 47 personas y causaron centenares de heridos. Además, resultaron destruidos dos hospitales.

Desde marzo de 2011, en Siria no cesan enfrentamientos armados que han causado ya más de 17.000 muertos, según la ONU. Occidente y varios países árabes, que exigen la dimisión del presidente sirio Bashar al-Asad, intentaron adoptar resoluciones contra Damasco en el Consejo de Seguridad de la ONU. China y Rusia vetaron en tres ocasiones los respectivos proyectos de resolución y manifestaron su rechazo a la injerencia externa en el conflicto.

RIA Novosti