Estados Unidos siente preocupación ante la creciente tensión entre China y Japón por las islas Senkaku (Diaoyu, según la denominación china) y confía en la “sangre fría” de ambas partes, declaró hoy el secretario estadounidense de Defensa, Leon Panetta, de visita en el país nipón.

“Estamos preocupados por la disputa entre Japón y China y confiamos en una solución constructiva por la vía diplomática”, aseveró Panetta citado por la agencia japonesa Kyodo.

Al mismo tiempo, el jefe del Pentágono resaltó la postura neutral de Washington ante el litigio por las islas.

“EEUU no se pone del lado de ninguna de las partes en los conflictos de soberanía. Las dos partes deben tener sangre fría”, señaló.

La disputa entre Tokio y Pekín se intensificó después de que Japón nacionalizara el pasado 11 de septiembre tres de las cinco islas al firmar un contrato de compra con sus antiguos propietarios privados, lo que provocó protestas por parte de Pekín.

Los dos países no pueden acordar la delimitación de las zonas exclusivas económicas en la región de las islas Diaoyu (Senkaku). Japón insiste en la aprobación de la línea divisoria en medio de la zona de aguas mientras que China sugiere que la línea quede más cerca de la costa japonesa.

Japón aduce que las islas es territorio suyo desde 1895. Pekín recalca a su vez que en los mapas japoneses de 1783 y 1785, Diaoyu es identificado como territorio chino. Después de la Segunda Guerra Mundial las islas estaban bajo el control de EEUU que las transfirió a Japón en 1972.

Según Tokio, las pretensiones de China, así como de Taiwán, sobre el archipiélago, de seis kilómetros de superficie, se deben sobre todo a que en los años 1970 se descubrieron allí vastas reservas de hidrocarburos.

Ria Novosti.