Avión sirio Airbus A-320Rusia pidió hoy explicaciones a Turquía por “poner en peligro la vida y la seguridad” de los 17 pasajeros rusos que viajaban a bordo del avión sirio interceptado la víspera por la Fuerza Aérea turca ante la sospecha de transportar armas.

Según indicó el portavoz del Ministerio ruso de Exteriores, Alexandr Lukashévich, Moscú “insiste en que se expliquen los motivos de esta actuación de las autoridades turcas respecto a los ciudadanos rusos y que se tomen medidas para impedir que este tipo de incidentes se repitan en el futuro”.

El Gobierno turco no informó a la embajada rusa sobre la presencia de ciudadanos rusos entre los pasajeros del avión interceptado, dato que Moscú conoció de los medios de comunicación digitales, resaltó el diplomático.

Asimismo, acusó a las autoridades turcas de incumplir la Convención Consular bilateral, al negar a un grupo de diplomáticos rusos la autorización para atender a sus compatriotas, quienes permanecieron durante ocho horas dentro del avión sin apenas poder salir fuera.

Varios cazas F-16 de la Fuerza Aérea turca obligaron a aterrizar la víspera un avión de pasajeros sirio que cubría la ruta entre Moscú y Damasco. La aeronave, un Airbus A-320 con 35 pasajeros a bordo, pudo continuar el vuelo a la capital siria tras un registro de ocho horas que culminó con la incautación de cierto material militar.

El ministro de Transportes de Siria definió el incidente como un acto de “piratería aérea contrario a los acuerdos en materia de aviación civil”.

Por su parte, su homólogo turco insistió en que el aterrizaje forzado se llevó a cabo de conformidad con la legislación nacional y el derecho internacional.

RIA Novosti