Cazabombardero F-16 de la Fuerza Aérea de IsraelIrán y Siria advirtieron ayer que Israel afrontará represalias, incluso con acciones sorpresivas, a raíz del ataque del miércoles denunciado por Damasco y supuestamente cometido por israelíes contra al menos dos objetivos en suelo sirio.

El vicecanciller iraní, Hossein Amir Abdollahian, manifestó que Israel asumirá “serias consecuencias” por ese ataque, en declaraciones reportadas por medios estadounidenses. El embajador sirio en Líbano, Ali Abdul Karim, manifestó que Damasco se reserva el derecho de lanzar una represalia “sorpresiva” contra el Estado hebreo. El gobierno israelí, en tanto, eligió el más profundo silencio acerca de los ataques. Pero fuentes norteamericanas confirmaron al menos un bombardeo contra un convoy de armas.

Siria protestó ante las Naciones Unidas por el ataque aéreo contra un centro de investigación militar en su territorio, que fue criticado por Rusia, Irán y la Liga Arabe. El gobierno sirio advirtió además que Damasco tiene el derecho de “defenderse y de defender su territorio y su soberanía” y responsabilizó de las eventuales consecuencias de la agresión a “Israel y los estados que lo protegen en el Consejo de Seguridad”.

El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Hosein Amir Abdolahian, dijo a su vez que el supuesto ataque aéreo israelí tendrá “graves consecuencias”. Poco antes, Moscú había manifestado su preocupación. “Si se confirma esta información, ello significa que hubo bombardeos sin ninguna justificación en territorio de un Estado soberano, lo cual viola groseramente la carta de la ONU y es inaceptable, cualquiera sea el motivo”, indicó un comunicado de la cancillería rusa.

Hasta anoche, Israel mantenía un absoluto silencio oficial sobre el asunto. Un legislador, que prefirió guardar su nombre, cercano al primer ministro Benjamin Netanyahu no confirmó el ataque, pero insinuó que Israel podría lanzar misiones similares en el futuro.

El bombardeo, que causó la muerte de dos personas, según los sirios, es el primer ataque contra Siria desde 2007 y sobre todo desde marzo del 2011, cuando estalló la revuelta contra el presidente Bashar al Assad que luego se convirtió en guerra civil. Las autoridades estadounidenses dijeron que Israel lanzó el miércoles un ataque aéreo en Siria contra un convoy que, se supone, contenía armas antiaéreas destinadas a Hezbollah. De hecho, ayer la Casa Blanca advirtió a Siria contra la transferencia de armas al grupo proiraní Hezbollah. “Siria puede desestabilizar aún más la región mediante la transferencia de armas a Hezbollah”, dijo el consejero de seguridad de la Presidencia estadounidense, Ben Rhodes.

Según fuentes israelíes, Siria tiene cuatro tipos de armas que Hezbollah pretende apropiarse, en medio del desmoronamiento del país vecino: armamento químico; misiles tierra–tierra Scud que pueden alcanzar cualquier ciudad israelí con una carga explosiva convencional u ojivas químicas o biológicas; misiles avanzados antiaéreos de fabricación rusa SA–17 que podrían dificultar la acción de la fuerza aérea israelí; y misiles tierra–mar de tipo Yakhont, que pondrían poner en peligro a plataformas petrolíferas en el Mediterráneo.

Informe desde Israel Shlomo Slutzky/AFP