Soldados rusos en condiciones invernales | Imagen de archivo.Hace unos días, las Tropas Aerotransportadas de Rusia realizaron ejercicios para ensayar el traslado de efectivos y comprobar su capacidad de atacar al enemigo inmediatamente después del despliegue.

Las últimas noticias -incluidas las recientes declaraciones del Comandante de las Tropas Aerotransportadas de Rusia, el teniente general Vladimir Shamánov- indican que se someterán en breve a una seria reorganización debido a la revisión de su papel y de sus nuevas capacidades tácticas.

Las Tropas Aerotransportadas siempre han destacado por su elevada disponibilidad operativa. Durante los últimos 25 años los paracaidistas militares han participado en todas las operaciones realizadas con objeto de aplacar amenazas a la seguridad nacional.

Tropas Aerotransportadas de la URSS

Las Tropas Aerotransportadas son herencia de la época de la Guerra Fría. Estas tropas estratégicas disponían de unos efectivos que ascendían a 15 divisiones y su misión principal consistía en desplegar una o dos divisiones en la retaguardia del enemigo. Tras desarticular la infraestructura logística y abortar el despliegue y avance de las unidades de reserva de la OTAN, se asumía que las unidades de desembarco soviéticas podían ser sacrificadas ante el enemigo mientras esperaban, en medio de intensos combates, a que acudiese en su ayuda el grueso de las fuerzas. Esta situación podía durar varias horas o días.

En aquella época se preveía que si se libraba un conflicto bélico éste consistiría una guerra de envergadura con empleo masivo de armas nucleares tácticas. Y las Tropas Aerotransportadas soviéticas fueron creadas para un conflicto de ese tipo: por eso tuvieron en sus arsenales armas ligeras y material bélico equipado con un fino blindaje. Esto fue compensado con un alto nivel de adiestramiento y una perfecta coordinación de sus acciones. Aunque se puede poner en duda la posibilidad de llevar a cabo este plan en caso de que se librase un hipotético conflicto de envergadura en Europa, a día de hoy las Fuerzas Armadas de Rusia no podrían garantizar el apoyo completo a esta operación.

Tampoco se podría garantizar que los efectivos de las Tropas Aerotransportadas desplegadas en la retaguardia del enemigo pudieran avanzar a un ritmo muy rápido. Sin embargo, la práctica de lanzar en paracaídas desde aviones pesados todo lo que forma parte de los arsenales de las divisiones de las Tropas Aerotransportadas empezó en una época en la que los paracaidistas militares soviéticos tenían que pasar a través de todos los corredores aéreos defendidos por el Ejército del Aire de la OTAN y desplegarse en la retaguardia del enemigo.

Unidades de Asalto Aéreo

El Ejército Soviético disponía también de las llamadas Unidades de Asalto Aéreo, posteriormente rebautizadas como Unidades de Desembarco y Asalto: batallones, regimientos, y brigadas.

Mientras que las Tropas Aerotransportadas debían realizar operaciones estratégicas de gran envergadura para adentrarse en la retaguardia del enemigo, las Unidades de Desembarco y Asalto, que formaban parte de las Tropas Terrestres, tenían que cumplir misiones similares. Pero en vez de lanzarse en paracaídas desde aviones a una distancia de unos 200 kilómetros de la línea del frente, las Unidades de Desembarco y Asalto lo hacían desde helicópteros.

Hacia la década de los ochenta, el Estado Mayor General de la URSS -encabezado por el mariscal Nikolai Ogarkov- canceló el procedimiento según el cual una unidad de desembarco y asalto debía desplegarse en la retaguardia enemiga cerca de la línea del frente para desbaratar la defensa y unirse a las unidades móviles y las unidades de operaciones especiales motorizadas, que lanzaban una ofensiva desde la línea del frente.

En 1989, las Unidades de Desembarco y Asalto dejaron de estar subordinadas a las Tropas Terrestres y pasaron a depender de las Tropas Aerotransportadas, que solían subestimar a los paracaidistas que intervenían desde helicópteros. Este traspaso rompió los vínculos de las Unidades de Desembarco y Asalto con los regimientos de helicópteros, que pasaron a formar parte de la aviación táctica en el Ejército de Tierra. En la última etapa de existencia de la URSS, muchas decisiones se tomaron en base a las premisas más inverosímiles.

Finalmente las Tropas Aerotransportadas retiraron los helicópteros de los arsenales de las Unidades de Desembarco y Asalto y reorganizaron su personal. Después de la Perestroika, impulsada por Mijail Gorbachov (el último presidente de la URSS) y la desintegración de la Unión Soviética, todas las estrategias de operaciones de combate quedaron obsoletas debido a la reducción sustancial del efectivo orgánico de las Fuerzas Armadas y la necesidad de personal más o menos adiestrado capaz de participar en las guerras en Chechenia y las operaciones de paz.

Tras la desintegración de la URSS, las Tropas Aerotransportadas lograron proporcionar fuerzas bien preparadas de infantería ligera para emplearse en conflictos locales.

No se ha estudiado la posibilidad de una reorganización drástica de los efectivos de las Tropas Aerotransportadas pese al cambio de sus misiones. Tan sólo se redujo el número de efectivos en las filas y se unieron varias unidades. Pero, de hecho, era necesario iniciar la reorganización del Ejército, empezando por las tropas con la mejor capacidad de combate.

En la década de los 2000, la situación empezó a cambiar. De las cinco unidades de Tropas Aerotransportadas de Rusia que permanecían intactas, tres unidades de asalto aéreo fueron rebautizadas como Unidades de Desembarco y Asalto. Quedan sólo dos unidades de paracaidistas como tales.

Las nuevas unidades de desembarco y asalto no tienen nada que ver con las unidades homónimas que existían en la URSS. Las Unidades de Desembarco Aéreo, que solían desembarcar en paracaídas con todo el material bélico, se convierten así en Aerotransportadas. Esto se debe a la incorporación de material bélico pesado (por ejemplo, vehículos de infantería de combate BMP-2 o BMP-3) que no puede desembarcarse en paracaídas. Estas unidades ya no pueden desembarcar en paracaídas con todo el armamento y material bélico que tienen en sus arsenales. Aunque esta posibilidad se prevé en relación a varias unidades que siguen siendo de desembarco y asalto formando parte de las Tropas Aerotransportadas, de hecho se trata de unidades aerotransportadas de tipo intermedio que, en su mayoría, heredaron los efectivos de las divisiones de paracaidistas soviéticos con todas sus deficiencias, incluido un número insuficiente de fusileros en las unidades inferiores o la falta del necesario material bélico pesado.

Sigue abierto un posible restablecimiento de las unidades de asalto aéreo que desembarcan desde helicópteros a imagen y semejanza de las que existían a finales de los setenta. Pero los altos mandos de las Tropas Aerotransportadas no descartan esta posibilidad y parece que están dispuestos a incorporar a sus arsenales tales unidades también.

Según el comandante de las Tropas Aerotransportadas de Rusia, el general Vladímir Shamánov, se planea probar esto en un regimiento de helicópteros en las proximidades de la ciudad de Uliánovsk (región del Volga).

Además, parece que se vuelve a las respuestas de la última época de la URSS. En particular, Shamánov declaró que se trabaja en un helicóptero mediano para realizar operaciones de desembarco. Según el comandante de las Tropas Aerotransportadas, el aparato debe estar dotado con un sistema de armamento potente y ser capaz de realizar vuelos a una distancia de 10 a 70 kilómetros transportando a efectivos.

En los ochenta se desarrolló el llamado ‘helicóptero de combate de infantería’. El proyecto desarrollado fue el Mi-40 que se asemejaba a un helicóptero de transporte militar equipado con armamento y bien protegido, y que fue destinado a lanzar grupos de desembarco aéreo en la retaguardia enemiga a nivel táctico. Se preveía dotar con estos aparatos a las unidades de desembarco y asalto pertenecientes las Tropas Terrestres.

Dos ramas de la ‘infantería alada’ soviética empiezan a unirse y adquirir una imagen especial. Es una lástima que haya llevado tanto tiempo emprender un nuevo intento de crear unas Tropas Aerotransportadas modernas y eficaces. Por otro lado, es necesario recuperar la capacidad combativa de las Fuerzas Armadas de Rusia empezando por unas tropas que se consideran entre las mejores y que serían las primeras en entrar en el combate en caso de que se desencadene un conflicto bélico.

RIA Novosti