El presidente de Kirguizistán, Almazbek Atambáev, cuestionó hoy la permanencia de la base aérea rusa en la ciudad kirguís de Kant al afirmar que incumple sus funciones y sólo complace “el amor propio del generalato ruso”, aparte de que Moscú ya lleva cuatro años sin pagar el arriendo.

“No nos conviene la situación actual en que la base rusa incumple sus obligaciones y no paga siquiera por el arriendo”, manifestó Atambáev en una entrevista con el diario Kommersant.

El presidente kirguís, quien acaba de mantener una serie de negociaciones en Moscú, señaló que “los máximos dirigentes de Rusia desconocían el estado real de las cosas” y que el líder ruso Dmitri Medvédev puso a Defensa “un plazo de 10 días para pagar todas las deudas” por la base de Kant, una suma del orden de 15 millones de dólares acumulada en los últimos cuatro años.

Esta base aérea, la mayor de las instalaciones militares rusas en el Asia Central, no ayuda en nada a Kirguizistán a día de hoy. Ningún piloto kirguís recibió formación allí, y en 2010, durante los disturbios interétnicos en Osh, aviones rusos ni siquiera sobrevolaron la zona, recordó.

“Ya miraremos qué falta nos hace (esa base). Si es sólo para dar gusto al amor propio de algunos, ni Rusia ni nosotros la necesitamos”, dijo.

El mandatario kirguís declaró que le da lo mismo cuál de las dos potencias, EEUU o Rusia, construya en Kirguizistán un centro de entrenamiento para el Ejército nacional pero calificó de inadmisible que ese rótulo sea usado para preservar asesores militares su país.

“Ya no queremos mantener con nadie ese ese juego militar”, subrayó.

Anteriormente, Atambáev reafirmó la decisión de cerrar más allá del verano de 2014 la base aérea estadounidense en “Manas”, el aeropuerto internacional de la capital kirguís. Creada en 2001 y rebautizada luego como Centro de Tránsito, esa base cubre un 30% de los abastecimientos de combustible en pleno vuelo para aviones que cumplen misiones en el marco de la operación “Libertad inquebrantable” en Afganistán.

En su entrevista con Kommersant, Atambáev negó que Kirguizistán quiera trasladar la base aérea estadounidense a Kant.

“Es algo que no pasará nunca más. De momento, el acuerdo sobre la base rusa se ha prolongado automáticamente pero pienso que cada nación debe defenderse por sí misma. Y sería más lógico que Kirguizistán no estuviera vinculado a Rusia a través de una base sino conformará con ella un espacio económico único y compartiera fronteras externas”, apuntó.

RIA Novosti